El mundo solo puede consumir una fracción de los depósitos conocidos de los combustibles fósiles, si se trata de evitar los impactos más peligrosos del cambio climático, de acuerdo con la evaluación más grande de la problemática.
La quema de las reservas existentes de petróleo, gas natural y carbón, que ya han sido identificadas por los gobiernos nacionales y las compañías de materias primas, podría causar sequías generalizadas, tormentas más violentas y deshielo de los casquetes polares, según un informe largamente esperado de un panel de científicos del clima, reunidos por las Naciones Unidas.
El hallazgo, encapsulado en un llamado presupuesto de carbono para el mundo, es crucial, ya que indica a los gobiernos cuánto margen de maniobra tienen para aplicar medidas correctoras para reducir las emisiones, que podrían ser costosas para las empresas y la economía, frente a las consecuencias previstas de no hacer nada.
“A las tasas actuales, el presupuesto de carbono se agotará dentro de unas pocas décadas”, dijo Alden Meyer, director de política de la Unión de Científicos Preocupados, en una entrevista.
Se le dio protagonismo al presupuesto de carbono en el informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU, lo que garantiza que el concepto se filtrará más en el vocabulario de los funcionarios del Gobierno.
El informe, dado a conocer el domingo en Copenhague, es el trabajo de unos 2,000 científicos y es la mayor investigación hasta la fecha en la ciencia del calentamiento global y establece formas de hacer cambios.
“No podemos darnos el lujo de excavar y quemar todos los combustibles fósiles que las empresas tienen ahora en los libros, mucho menos explorar por otros nuevos”.
Alden Meyer, director de política de la Unión de Científicos Preocupados.
CAMBIO DE POLÍTICA
Se necesitan cambios a gran escala en el sistema de energía para mantener probable un escenario de dos grados, según el panel. Muchos escenarios de emisiones que mantienen temperaturas por debajo del techo de los dos grados, implican cero o negativas emisiones para el final del siglo, de acuerdo con los gráficos en el informe.
El estudio es la culminación de cinco años de trabajo no remunerado por miles de científicos para seleccionar la investigación en todas las áreas del calentamiento global y condensarla en un documento que resume los hallazgos más relevantes.
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