Pese a todo el ruido sobre el desplome del petróleo, el mercado está diciendo que las cosas no han cambiado demasiado: los precios altos volverán dentro de poco porque la desaceleración actual en el crecimiento de la demanda resultará fugaz.
Si bien el crudo Brent para entrega el mes que viene cayó 25 por ciento desde junio a 86.03 el barril, el precio para los contratos de 2020 bajó menos de un cuarto a 91.53. Los precios de hoy no pueden considerarse la nueva normalidad o al menos no todavía, dijo Paul Horsnell, responsable de investigación de materias primas de Standard Chartered Plc en Londres. La parte de atrás de la curva parece más contenta con un precio superior a 90 dólares.
El consumo mundial crecerá de 92.8 millones de barriles diarios este año, a 99 millones en 2019, según la Agencia Internacional de la Energía de París. Aunque Estados Unidos está produciendo la mayor cantidad de petróleo desde 1985 en tanto explota las formaciones de rocas de esquisto y la producción de la OPEP creció al ritmo más veloz en trece meses en septiembre, la demanda futura requerirá oferta de zonas de alto costo, como las aguas profundas del Golfo de México o el Ártico.
La recuperación de los precios podría producirse mucho antes de 2020. El Brent, la referencia mundial, trepará a 100 dólares el barril el año que viene, según Sanford C. Bernstein, Standard Chartered Plc y Barclays Plc.
El WTI usado como referencia para Nicaragua para entrega en diciembre subió 41 centavos a 81.83 el barril en las operaciones electrónicas de la Bolsa Mercantil de Nueva York y estaba en 81.75 dólares a las 14:24 hora de Seúl.
El crudo está en un mercado bajista dado que el crecimiento de la demanda mundial se desacelera mientras que las amenazas a la oferta en Irak y Libia se desvanecen.
«No vemos un período sostenido de precios del barril de petróleo por debajo de 100 dólares, debido al alto costo marginal en algunas zonas clave.” Iain Pyle, analista de petróleo y gas de Bernstein en Londres.
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