“Fue un hecho probado y evidente en esta causa el ciclo de violencia que Neyda Eva Espinoza Amador venía recibiendo”, razonó en su fallo que emitiera la tarde del martes el juez del Distrito Penal de Juicio de Madriz, Erick Laguna Averruz, en el que declaró no culpable por el delito de homicidio del que estaba siendo acusada la mujer que decidió poner fin al supuesto sufrimiento de maltrato físico y psicológico que le causaba Javier Amador Casco, con quien convivió y a quien le asestó un golpe con un machete en la cabeza.
El hecho ocurrió la tarde del 03 de noviembre del 2013, en la comarca Jamailí, jurisdicción del municipio de Palacagüina, en el departamento de Madriz, cuando ese día el ahora occiso, quien tenía 49 años, habría llegado a la vivienda de la procesada, de 43 años, y que su defensor público, Gerardo Durán, aseguró fue amenazada de muerte con un arma de fuego cuando en esa casa se encontraba Neyda Eva y su hermana, a quienes el difunto Javier Amador les habría dicho que las iba a matar.
2005 es el año en que Neyda Espinoza empezó a sufrir violencia con lesiones físicas y psicológicas, amenazas e intimidación con arma de fuego por parte de Javier Amador.
El defensor público Gerardo Durán reconoció que el día en que ocurrieron los hechos el ahora occiso habría accionado el arma realizando tres disparos.
Amalia del Carmen Casco, quien estuvo presente en el juicio, porque dijo que ella era la verdadera esposa del ahora occiso, manifestó que su difunto marido fue víctima de una trampa montada premeditadamente por Neyda Eva, quien se lucró de Javier Amador Casco, porque este ayudaba a todo aquel que se lo solicitaba, “eso lo sabe la misma comunidad de cómo era mi marido”, declaró.
EN LEGÍTIMA DEFENSA
“Ella ejerció la legítima defensa ante una amenaza de agresión inminente porque el agresor estaba armado, en estado de ebriedad y con una actitud agresiva”, reiteró Durán, quien dijo que la procesada hizo uso necesario, proporcional y racional de una reacción humana para defenderse, “porque ya había antecedentes de denuncias de actos de agresión física y psicológicas que no fueron atendidas a tiempo por las autoridades policiales”, apuntó.
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