Una reunión técnica para diseñar medidas contra la expansión del ébola en América fue inaugurada este miércoles 29 de octubre en Cuba con la presencia de 32 países, entre ellos Estados Unidos, en una inédita cooperación entre dos viejos enemigos de la Guerra Fría.
Esta conferencia de dos días en La Habana, convocada hace nueve días por los mandatarios de los países del bloque ALBA, comenzó con un minuto de silencio por el economista cubano Jorge Juan Guerra, muerto de malaria en Guinea el domingo mientras servía de administrador de la brigada médica que lucha contra el ébola en Africa.
«El propósito fundamental de este encuentro es intercambiar criterios para el enfrentamiento del ébola», dijo el ministro de Salud cubano, Roberto Morales, en la apertura de esta conferencia que congrega a representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversos organismos regionales, así como de Estados Unidos, Canadá y 30 países latinoamericanos y caribeños.
«Cada país tiene que estar preparado para dar esta respuesta (si aparecen casos de ébola); no vamos a tener tiempo para que llegue una respuesta internacional», advirtió Morales, cuyo país -a pesar de sus dificultades económicas- se puso en la vanguardia de la cruzada contra la epidemia, al enviar a 256 médicos y enfermeros a las naciones más afectadas de Africa.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) está integrada por Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Cuba, Antigua y Barbuda, Dominica, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas.
«Estamos apoyando a países americanos»
El representante de Estados Unidos en la reunión, Nelson Arboleda, declaró: «Nosotros estamos dispuestos a cooperar con todos los actores que están trabajando en la región para asegurar de que tengamos una respuesta eficiente a nivel mundial contra este virus».
«A través de la Organización Panamericana de la Salud nos estamos asegurando que todas nuestras actividades sean coordinadas de una manera adecuada y eficiente», indicó Arboleda, director para Centroamérica de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades del gobierno de Estados Unidos.
«Estamos apoyando a los países y a los ministerios de salud de las Américas para asegurar que tengan las capacidades adecuadas para poder responder a una posible introducción del ébola», añadió.
Estados Unidos y Cuba han multiplicado las frases amables en torno a la lucha contra el ébola, rompiendo con la tradición de relaciones conflictivas y recriminaciones mutuas que comenzó hace medio siglo, en los días más tensos de la Guerra Fría.
Los esfuerzos de la isla comunista le han valido un inusual agradecimiento del secretario de Estado norteamericano, John Kerry. Tanto el presidente cubano Raúl Castro como su hermano Fidel, retirado del mando desde 2006, han declarado su disposición a colaborar con Estados Unidos contra el ébola.
Para los expertos, estas declaraciones constituyen señales de esperanza, aunque todavía es muy temprano para presagiar un acercamiento inminente entre ambos países, que carecen de relaciones diplomáticas formales desde 1961, en tanto que Estados Unidos aplica un bloqueo económico sobre la isla.
Recomendaciones para lucha conjunta
La reunión técnica, a la que asisten 254 delegados de países americanos y organismos internacionales, culminará el jueves con unto de medidas y recomendaciones para dar una lucha conjunta contra el ébola.
Esta cita fue convocada por los 12 mandatarios de América Latina y el Caribe que asistieron el 20 de octubre en La Habana a una cumbre extraordinaria del ALBA, bloque de nueve países de la región con gobiernos de izquierda, entre ellos Cuba y Venezuela. La epidemia de ébola mató a 4,922 personas entre los más de 10.141 casos de contagio hasta el 23 de octubre, según el balance publicado el sábado por la OMS.
En América solo hubo dos casos, dos enfermeras estadounidenses que atendieron a un paciente con ébola llegado de África, quienes ya superaron la enfermedad. Además, desarrolló el mal un médico estadounidense que llegó al país desde Guinea.
La conferencia se desarrolla en el Palacio de las Convenciones de La Habana, que también acoge las conversaciones de paz de Colombia entre la guerrilla comunista de las FARC y el gobierno.