Randy Caballero se convirtió en el undécimo campeón mundial de Nicaragua. Saltó el último escalón que necesitaba para marcar la pauta de su vida. Derrotó en una decisión unánime al excampeón inglés Stuart Hall. No hubo dramatismo en el acto, solo un libreto lineal que cambió repentinamente de tono por momentos.
Stuart Hall se derrumbó aniquilado por el rayo que impactó su quijada en el segundo asalto, se levantó y terminó toda la ruta con las rodillas dobladas y cabeza humillada.
Monte Carlo, Mónaco arropó el día de gloria para Caballero, quien se adueñó del título mundial de las 118 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIB). El boxeo de Randy se pudo calificar como agresivo, con un efecto tenaz que castigaba al estómago y el rostro de Hall como lo hizo en la parte inicial y final de la pelea, pero en ocasiones se veía más descontrolado y sin los recursos suficientes para concretar una aniquilación total del alma del europeo.
Dejarse ganar la iniciativa, cansado en lapsos repentinos y sin punch de acabar el reto, vivió Caballero del quinto al octavo, dejando su rostro a la víspera de los puños del inglés, peleando a la distancia, cuando sus brazos más cortos hacían una clara desventaja.
“El Matador” tendrá que agradecer la poca efectividad de Stuart, la inteligencia de improvisar en la marcha y la utilización de su certero golpe cruzado de zurda, que le hizo establecer el respeto del inexperto que danza ahora entre los campeones.
Randy cuando perdía el ritmo del combate encontraba nuevamente el compás, el púgil nacido en Coachella California no perdió la cabeza y ganó el título. A pesar de que no fue su mejor actuación hizo lo necesario, pero ahora tiene en sus manos el reto de seguir creciendo como el joven con gran potencial, el cual Oscar De la Hoya ha confiado.
Los tres jueces marcaron de la siguiente forma: Los dos estadounidenses Eugene Grant y Holger Wiemann vieron la pelea de la misma manera, 116-111, mientras que el originario de Reino Unido, Steve Gray, vio aún más distante el combate, 118-110.
El púgil nicaragüense-norteamericano cumplió con la parábola de su existencia, es el nuevo rey importado desde EE. UU. que ahora camina en la cima del trono.
“Este es el momento más maravilloso que he atravesado y agradezco a mi equipo y a Nicaragua. Este título es de mi papá porque ha sido nuestro sueño de siempre”. Randy Caballero,BOXEADOR
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