
LA PRENSA/N.GALLEGOS
Los tradicionales torovenados de “Los Caminitos de Gloria”, salieron a las calles de Masaya para bailar y hacer gala del humor comunitario. La procesión, con una réplica de San Jerónimo doctor, salió de la casa de la mayordoma doña Maritza Ñamendy, quien año con año celebra al son de los chicheros.
“Esta tradición nació en Las Cuatro Esquinas de Monimbó y es un legado que mis padres me dieron desde hace más de 55 años, cuando el maíz se molía en piedras para hacer las rosquillas y las señoras con sus vestidos tradicionales. Este torovenado es familiar aquí trabajamos mis hermanos y yo como cabeza de familia. Esto es una tradición de antaño”, mencionó doña Maritza.
En este baile, los participantes se ataviaron con trajes típicos de los monimboseños y escenificaron algunas costumbres laboriosas de ese pueblo.
El recorrido pasó por la iglesia San Jerónimo, en donde por unos minutos bailaron frente a la parroquia del santo patrono de los masayas.
Los participantes llenaron las calles de humor con sus ocurrencias y forma de bailar. Al caer la tarde, el recorrido finalizó en la casa de la mayordoma, quien agradeció la presencia y acompañamiento al patrono.
“En este torovenado participan niños, jóvenes y adultos, aquí hay lugar para todo el mundo, todos son bienvenidos, porque ustedes saben que la tradición hay que seguirla”, dijo Ñamendy.
Este mes y noviembre las calles de Masaya se llenan de folclor y tradición a través de las diferentes expresiones de baile. Todos al son de los chicheros y las marimbas.
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