Carlos Estrella nada oculta mejor que su lúgubre pasión por las aventuras. Sus nervios no le dominan, los sentidos no le seducen, toda su pasión se carga y descarga tras el muro impenetrable de su fuerte. Ya su brazo de lanzar no es el mismo, terminó arañando la tierra luego de chocar contra un caballo a las 4:00 a.m. hace diez meses.
Vio cómo sus locuras lo llevaban al mundo fatal de la desgracia. Se recuperó en tres meses y ahora busca un cupo para jugar en la Selección Nacional de Beisbol en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Soltó su brazo sin complejos y demostró que al estar con Wilton López y Juan Carlos Ramírez su cresta se eleva. Este año espera justicia. “Yo tuve problemas porque me castigaron por cuatro meses la última vez, ojalá que sean conscientes de elegir por rendimiento, pero si no se da, no importa”, indicó Estrella.
En Rivas, el mánager cubano Germán Meza, le dará oportunidad para que abra partidos. “El cubano me preguntó cómo me sentía y pues yo no puedo todavía relevar por mi accidente, pero puedo abrir partidos. Actualmente mi velocidad bajó levemente; sin embargo mi cambio de velocidad, el cual es lo mejor que tengo, sigue muy bien”, afirmó el lanzador.
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