El primer clásico de la Liga española entre Real Madrid y Barcelona se vislumbra ya en el horizonte, pero antes ambos candidatos al título deberán afrontar la octava fecha del campeonato este fin de semana, con compromisos respectivos ante Levante y Eibar.
El cruce entre los dos grandes no se producirá hasta el sábado 25 en feudo madridista y, pase lo que pase en sus más inmediatos compromisos, el Barsa tiene asegurado llegar a la cita por encima de su acérrimo rival, pues actualmente lidera la tabla de posiciones con 19 puntos, cuatro más que los merengues.
La cima ya es otra cosa, pues la tienen a tiro el segundo Valencia, invicto con 17 unidades y rival el domingo del Deportivo La Coruña; y el tercero Sevilla, con 16 y oponente del Elche.
El vigente campeón, Atlético de Madrid, marcha quinto con un punto menos que el Madrid y recibirá el domingo al Espanyol, que ya le ganó el primer cotejo del campeonato anterior al conjunto rojiblanco.
Además de la alargada sombra del clásico, la jornada intersemanal de Liga de Campeones también condiciona la próxima fecha, pues el Barsa recibe al Ajax el martes, mismo día en que el Athletic de Bilbao visita al Porto. El miércoles, el Atlético enfrenta en su estadio al Malmo y el Madrid juega ante el Liverpool.
El debutante Eibar se antoja rival propicio a la goleada para el Barsa que, pese al revés en Champions en cancha del Paris Saint Germain, se congratula de su buen andar en el torneo doméstico, donde aún no ha encajado un gol con el chileno Claudio Bravo en el arco. También es motivo de satisfacción el rendimiento de sus astros en los recientes compromisos de Selección: Lionel Messi anotó dos goles con Argentina, Luis Suárez sumó otros dos en 147 minutos disputados con Uruguay y Neymar se exhibió con Brasil, marcando los cuatro de la verdeamarela a Japón.
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