El Juzgado Único Laboral de Puerto Cabezas, en el Caribe Norte de Nicaragua, se declaró incompetente para conocer sobre el caso de los maestros comunitarios.
Al final 80 fueron despedidos definitivamente y otros 150 permanecen en sus aulas sin recibir salario, bajo la promesa que les garantizarán la plaza el próximo año.
Edwin Belis Antonio uno de los perjudicados, expresó en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), que desde mayo pasado no reciben salario. Tampoco los han liquidado.
Los afectados fueron despedidos bajo el alegato que son “fantasmas”.
Ellos recurrirán ante el Tribunal Nacional Laboral de Apelaciones.