En zonas recónditas de comunidades de Masaya, el proyecto De Paz ha traído beneficios a los niños, en materia educativa. LA PRENSA/ N. GALLEGOS

Niños con mejores oportunidades

En el interior de un monte verde, en la comunidad Los Galanes, al este de la ciudad de Masaya, se escucha a los niños de la escuelita Gilberto Siles repetir al unísono las lecciones de inglés. Todos clavan sus miradas en la pizarra, en donde la maestra les indica qué frase es la siguiente.

 

[doap_box title=»Bendición» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Don Félix Ruiz, padre de familia, dijo que el proyecto ha venido a mejorar la calidad de la educación entre los pequeños de este sector. “Esto fue muy sorpresivo para nosotros porque desde que la escuelita fue fundada, hace más de 25 años, nunca había tenido un apoyo como este. Jamás estos niños habían recibido estos tipos de clases, es una bendición de Dios. Sería bueno que nuestro Gobierno (central) nos apoyara, porque esta es una escuelita pobre, porque los niños que vienen aquí son de escasos recursos económicos”, expresó Ruiz.[/doap_box]

En el interior de un monte verde, en la comunidad Los Galanes, al este de la ciudad de Masaya, se escucha a los niños de la escuelita Gilberto Siles repetir al unísono las lecciones de inglés. Todos clavan sus miradas en la pizarra, en donde la maestra les indica qué frase es la siguiente.

Están en unas improvisadas casetas recibiendo muy atentos sus clases. Al igual que estos pequeños, los infantes de las comunidades La Ermita y El Plan de La Laguna de Apoyo, que suman unos 190 alumnos, reciben además de inglés, computación, arte, danza, entras otras.

Este trabajo es ejecutado por el proyecto De Paz, una iniciativa de la norteamericana Lara Mackey, apoyada por su padre Keneth Mackey, quienes lograron concretizar la obra gracias al club rotario Keiser.

“Tenemos alrededor de dos meses de estar trabajando en estas dos zonas (Los Galanes y La Ermita), porque anteriormente estábamos solo en la Laguna de Apoyo. Vamos a iniciar también un taller del idioma alemán. En este sector se están beneficiando unos cincuenta niños, pero actualmente la fundación atiende a más de cien niños en las tres zonas. Todos los profesores son voluntarios, son 13, la mayoría son nicaragüenses”, dijo Reynaldo García, director del proyecto.

Una de las principales problemáticas con que tiene que lidiar este proyecto es la infraestructura, pues en estación lluviosa los alumnos se tienen que arrinconar para evitar mojarse, por lo que esperan que el Mined les apoye.

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