La embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, Phyllis M. Powers, instó este viernes 10 de octubre al Gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega a esperar la decisión del Congreso estadounidense sobre la renovación o no de un régimen arancelario preferencial (TPL, por sus siglas en inglés) que concluye en diciembre.
El Gobierno ha pedido a Washington que renueve el TPL, que permite a Nicaragua introducir en Estados Unidos hasta 100 millones de metros en prendas de vestir elaboradas con telas o hilos no originarios de los países del DR-CAFTA (Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y EE.UU).
«Hay que esperar la respuesta del Congreso estadounidense. Ellos están trabajando en este asunto», dijo la diplomática, al ser consultada por periodistas sobre una solicitud de Nicaragua.
El TPL ha permitido generar 100.000 empleos en Nicaragua, principalmente en el régimen de zona franca, y de no ser renovado el se perderán 33.000 puestos de trabajo en el país centroamericano, de acuerdo con las autoridades y fuentes del sector.
Tanto los empresarios nicaragüenses como el Gobierno de Nicaragua consideran el TPL como un elemento clave para la economía nacional.
Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones de Nicaragua, con el 25 % del mercado, según cifras oficiales.
Nicaragua exportó en total 4,598 millones de dólares durante 2013, de los cuales 2.031 millones de dólares fueron bajo el régimen de zonas francas.
La decisión estadounidense sobre el TPL con Nicaragua se tomará en diciembre de 2014.