Los años de estudios, desvelo y café quedaron atrás, pero dejaron huellas.
Fueron tiempos difíciles y duraron tanto que tras el esfuerzo quedaron secuelas: “Me afectó la vista y nunca más volví a dejar el café, se me hizo vicio”, narra una doctora a LA PRENSA, casi oculta detrás de una pancarta que dice “Somos médicos, salvamos vidas, no las quitamos”.
Ella era parte de una protesta de médicos, personal sanitario de hospitales y estudiantes de Medicina, que ayer llegaron apostarse alrededor de la rotonda Rubén Darío (Metrocentro) en apoyo a sus colegas Teresa Isabel Cuadra, María Gabriela Barrios y Arlen Raquel Romero.
Ellas tres están siendo acusadas de homicidio imprudente por la muerte de la también médico Karina Peña López, quien falleció el pasado 8 de abril en el Hospital Salud Integral.
Eran, según estimaciones de los médicos organizados, unas trescientas personas o más las que repartían volantes con pronunciamientos de apoyo a las doctoras enjuiciadas y portaban carteles con mensajes de solidaridad y defensa del gremio.
Al menos 22 organizaciones médicas de diferentes especialidades, con sus respectivas mantas, estaban ahí desde las 4:00 p.m. La población que circulaba por la zona parecía dividida ante la protesta: unos veían con apatía a los médicos y les rechazaban las volantes o las hacían bolas y las tiraban y otros les apoyaban tocando sus bocinas y saludando con la señal de la victoria o levantando en alto el puño.
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