La próxima vez que los Dodgers de Los Ángeles intenten avanzar a los playoffs, deben asegurarse de que los Cardenales de San Luis no están en el camino, porque ni con el mejor lanzador del beisbol de su lado, Clayton Kershaw, pueden detenerlos.
Matt Adams hizo palpitar a más de 46,000 fanáticos en el Busch Stadium, de San Luis, cuando pegó un rugido que se elevó por encima de la cerca del jardín derecho, para anotarse un cuadrangular de tres carreras ante Kershaw, para cambiar la historia del juego en la séptima entrada.
El estelar carabinero siniestro estaba camino a la redención con una fantástica presentación de seis entradas, un hit y nueve ponches.
Sin embargo, en el séptimo episodio, después de que los Dodgers habían tomado la delantera 2-0 en el sexto, Kershaw se volvió a derretir, igual que en el primer juego de esta serie.
Matt Holliday abrió la brecha con un infield hit, Johnny Peralta siguió con un sencillo y Adams, quien este año bateó por debajo de .200 ante tiradores zurdos, dio el tablazo de su vida frente al mejor siniestro que se recuerde desde Sandy Koufax.
Desde que golpeó la pelota, Adams sabía que iba lejos y lo celebró instantáneamente, mientras el Busch Stadium parecía explotar de emoción.
Kershaw perdió por segunda vez en esta serie y no ha podido contra los Cardenales en cuatro juegos de las últimas dos postemporadas, aunque nada de esto le impedirá ganar su tercer premio Cy Young.
El relevista Miguel González fue el ganador con el revés para Kershaw, quien quedó con balance de 1-5 y efectividad de 5-12 en 11 apariciones en playoffs.
Adams quizá jamás va a ganar un título importante de bateo, pero ya aseguró ser recordado por mucho tiempo con el bombazo de anoche.
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