Salud de los maestros

Las investigaciones demuestran que existe una relación entre el trabajo de los docentes y diversos trastornos de salud, ya que este tipo de actividad conlleva problemas biológicos y psicológicos.

 

Las investigaciones demuestran que existe una relación entre el trabajo de los docentes y diversos trastornos de salud, ya que este tipo de actividad conlleva problemas biológicos y psicológicos.

El primer grupo de afecciones que impactan a los maestros son el estrés, ansiedad y depresión, que puede organizarse produciendo el llamado “Síndrome de Burnout” (SB), que también es conocido como el “síndrome del quemado”.

El SB es un desgaste profesional que se ve en trabajadores de la educación, salud, administración, psicólogos y otras profesiones con fuertes demandas sociales, y aparece cuando los profesionales sobrepasan su capacidad de reacción y adaptación.

Síntomas: agotamiento, fatiga, desgaste psicológico con grandes pérdidas de energía y sensación de frustración, fracaso y se adoptan actitudes negativas.

La falta de tiempo, fuertes cargas académicas, mala organización de los centros, excesiva burocracia y baja consideración social en la retribución económica, son algunos de los factores desencadenantes.

Como consecuencias psicosomáticas se detectan hipertensión arterial, fatiga, cefaleas, trastornos del sueño y gastrointestinales, calambres y trastornos menstruales.

Un segundo grupo lo forman los trastornos osteomusculares, donde prevalecen afectaciones de la columna vertebral en segmentos cervical y lumbar, que producen dolor de la nuca y lumbalgias respectivamente. Además de osteoartritis, osteoporosis y traumatismos.

Las enfermedades de la voz son el tercer problema, que es el instrumento de trabajo. Aparecen ronquera o disfonía y hasta pérdida de la voz (afonía), nódulos o pólipos en las cuerdas vocales obligan a operaciones.

La prevención consiste en el uso adecuado y proyección de la voz, prescindir del tabaco y alcohol, beber abundante agua, no forzar la voz, crear un diseño acústico de las aulas y micrófonos.

Además realizarse un chequeo anual de la voz y la audición con la especialidad de ORL.

La visita y el seguimiento del médico internista también contribuyen al mejor cuido de estos valiosos servidores públicos.

Sígame escribiendo a [email protected]

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí