Nelson Cruz fue más con el madero que el mejor bateador del beisbol, Miguel Cabrera, y Bud Norris eclipsó en la colina al ganador del premio Cy Young, David Price, para que los Orioles de Baltimore completaran una barrida de tres juegos sobre los Tigres de Detroit, con una victoria 2-1, ayer en la propia casa de los felinos, el Comerica Park.
Los Orioles avanzan la serie de campeonato de la Liga Americana por primera vez desde 1997 y además de Cruz y Norris, también recibió mucho crédito la genialidad del mánager Buck Showalter, especialmente en el manejo de sus lanzadores.
Cruz impulsó las dos anotaciones de Baltimore con un cuadrangular en la sexta entrada ante Price, quien cumplió con una buena labor de ocho innings, pero fue abandonado por la ofensiva de Detroit, reducida a dos hits durante 6.1 entradas por Norris, antes que Andrew Miller extendiera el dominio por 1.2 episodios más.
Los Tigres parecían resucitar en el cierre del noveno inning contra el rematador Zach Britton, quien reaccionó a tiempo. Víctor Martínez y J.D. Martínez dieron dobletes consecutivos que estrecharon el marcador 2-1, sin out. Sin embargo, Bryan Holaday se tragó un ponche y tras un boleto intencional a Nick Castellano, Hernán Pérez dio una rola para doble play que acabó el juego.
Cruz fue el verdugo de los Tigres con dos jonrones y cinco carreras impulsadas en la serie. El dominicano arribó a 16 cuadrangulares en playoffs, para dejar atrás a Babe Ruth y empatar en el noveno lugar del escalafón con Carlos Beltrán, pero lo más llamativo del caso es que ocho de sus tablazos son contra el picheo de Detroit.
Los Orioles, que a lo largo de la temporada demostraron su carácter al ganar la división más difícil del beisbol, esperan volver a la Serie Mundial por primera vez desde 1983, cuando el nica Denis Martínez era parte de este equipo.
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