El Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica informó la captura de un barco pesquero en el Pacífico del país, con seis aletas de tiburón zorro ocultas en las hieleras.
Los hechos ocurrieron el pasado martes cuando el Servicio de Guardacostas detuvo a un costarricense de apellido Jorrolds, como sospechoso de violentar la legislación en materia de pesca y protección de los recursos marinos, informó el Ministerio de Seguridad en un comunicado de prensa.
La embarcación se encontraba a 57 millas náuticas al suroeste de la provincia de Puntarenas (Pacífico) por lo que hasta ahora pudo ser trasladada hasta la estación de Guardacostas en el puerto de Caldera.
El capitán del barco «Tormenta del Pacífico II» quedó a la orden de la Fiscalía para su investigación.
La ley costarricense castiga hasta con dos años de prisión el aleteo del tiburón, una práctica ilegal que consiste en cortar las aletas y lanzar al mar el resto del cuerpo del escualo.
El Instituto Nacional de Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca) fue notificado, por lo que biólogos de esa entidad se hicieron presentes con el fin de determinar el posible daño ambiental.
Las aletas de tiburón tienen elevados precios en los mercados asiáticos, donde se les atribuyen cualidades curativas y afrodisíacas.