El precio de los combustibles en las provincias sirias que son objetivo de la ofensiva de la coalición internacional contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) ha aumentado entre un 50 y 100 por ciento, informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Según la ONG, los distribuidores decidieron aumentar el precio a causa de los riesgos del transporte de los carburantes y de la posibilidad de que los bombardeos afecten a las cisternas de petróleo en los campos que se encuentran bajo el control de los yihadistas.
Asimismo, explicó que un barril de diesel de 200 litros costaba antes entre 8.000 y 10.000 libras sirias (entre 50 y 62,5 dólares), pero ha aumentado a entre 14.000 y 15.000 libras (entre 87,4 y 93,5 dólares) en la provincia petrolera de Deir al Zur (este).
Mientras, el mismo volumen de gasolina costaba entre 9.000 y 10.000 libras sirias (entre 56 dólares y 62,5 dólares) antes de subir a entre 18.000 y 19.000 libras (entre 112 y 118,5 dólares) en la provincia septentrional de Idleb.
En esas regiones, los combustibles se utilizan para hacer funcionar los hornos, la maquinaria agrícola y los generadores de electricidad, entre otras cosas, lo que ha motivado también la subida de los precios de productos alimenticios como el pan.
Según datos del OSDH, pese a los bombardeos, el EI no ha aumentado el precio de venta de petróleo crudo, que mantuvo a un coste de entre 5,000 y 7,000 libras sirias (entre 31 y 43 dólares).
Agregó que los comerciantes de combustible y otros ciudadanos forman largas colas frente a los centros de venta de petróleo del EI.
Una vez comprado, lo venden bruto o lo llevan para procesarlo a pequeñas refinerías equipadas con instalaciones de fabricación turca.
Por otra parte, varios camiones cisterna iraquíes acuden a los almacenes de crudo sirios para adquirir combustible, sin pagar nada por él, añadió la ONG, que desconoce si esos vehículos pertenecen al EI.
Uno de los objetivos de los bombardeos de la coalición internacional, encabezada por EEUU, en las zonas controladas por los yihadistas en Irak y Siria han sido las instalaciones de petróleo que el EI tiene bajo su control, ya que representan una fuente de financiación para el grupo extremista.