Centroamérica es una región muy expuesta a las descargas atmosféricas y Nicaragua es un país donde cae un gran número de rayos al año, especialmente en la zona de occidente, norte y costeras, por eso debe existir una la cultura de protección para prevenir pérdidas humanas y materiales.
Según Vanesa Touaiher, delegada para Latinoamérica Franklin France, empresa francesa con gran experiencia en la instalación y mantenimiento de sistema de pararrayos, los sistemas de protección contra descargas atmosféricas (SPDA), conocidos como pararrayos, “son fundamentales para la seguridad estructural de las edificaciones, pues son los únicos equipos que nos permiten protegernos contra los rayos”.
Los pararrayos capturan al rayo y lo llevan hacia la tierra a través de tres elementos: un dispositivo de captura, un bajante y un puesta a tierra.
Sin embargo, Touaiher explicó que los pararrayos de Franklin France “no funcionan con el viento o la lluvia, sino con el campo electroestático, el único parámetro que nos permite saber con certeza que tenemos un riesgo de rayo”.
En Nicaragua, un territorio frecuentemente sacudido por tormentas eléctricas, los pararrayos de Franklin France son distribuidos por Siemens y comercializados e instalados en el sector corporativo por Sinsa, empresa que desde hace más de dos años se involucró en el tema.
Según Rogelio Sánchez, gerente división industria de Sinsa Ingeniería, los pararrayos tienen una vida útil entre siete y diez años.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A