El jefe de la bancada sandinista, Edwin Castro, informó este 25 de septiembre que el Ejecutivo prepara una reforma a la Ley de explotación geotérmica que le otorgaría acciones al Estado en los proyectos de generación de energía a base del calor de los volcanes.
Castro, miembro de la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos de la Asamblea Nacional (parlamento) de Nicaragua, dijo que esa enmienda, que está en borrador, establecerá que los proyectos futuros de generación geotérmica deberán ejecutarse en sociedad con el Estado.
«El pueblo de Nicaragua va a ser socio. No es simplemente que se otorgue la concesión a privados de por vida y el Estado de Nicaragua no vea ningún beneficio», explicó Castro, a los periodistas.
Los sandinistas cuentan con mayoría absoluta en el Congreso, con 64 de los 92 diputados que la integran, suficiente para aprobar leyes ordinarias y la misma Constitución.
Castro refirió que la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), que representaría al Estado ante las empresas privadas que exploten la energía del calor de los volcanes, «va a tener mayores ingresos» con la presencia del Estado en los proyectos geotérmicos.
La reforma a la Ley sobre explotación geotérmica podría ser similar a la enmienda hecha a Ley Especial de Exploración y Explotación de Hidrocarburos, aprobada la semana pasada y en la que se manda a todas las empresas petroleras a trabajar con la estatal Distribuidora Nicaragüense de Petróleo (Petronic).
Nicaragua tiene un potencial confirmado para generar 1.519 megavatios de energía geotérmica y es posible que se puedan generar 2.000 megavatios, según datos oficiales.
Dicha capacidad representa el triple del consumo nacional de energía, no obstante actualmente Nicaragua solamente aprovecha el siete por ciento de ese potencial, de acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas.
Más del 50 % de la energía generada en Nicaragua actualmente proviene de fuentes renovables.
El objetivo del país es alcanzar el 90 % de generación renovable en 2020.