Francisco Rodríguez, un economista de Bank of America Corp., mantenía la semana pasada una reunión de rutina con funcionarios del banco central venezolano cuando les hizo una pregunta insólita: ¿Pueden enseñarme el oro?
El oro constituye alrededor de 71 por ciento de los 21,400 millones de dólares de reservas extranjeras de Venezuela, según el Consejo Mundial del Oro.
Unos 13,000 millones de dólares del oro se encuentran en el banco central, en el centro de Caracas, y otros 2,000 millones de dólares están en el Banco de Inglaterra, según Francisco Rodríguez, un economista de Bank of America Corp. El valor total de las reservas ha declinado 34 por ciento en los últimos cinco años con la caída del precio del metal.
[/doap_box][doap_box title=»Probabilidades» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Standard Poors redujo el 16 de septiembre la calificación de la deuda venezolana a CCC+, un nivel que indica un 50 por ciento de probabilidades de impago en dos años.[/doap_box]
Hacía años que quería verlo, y era la ocasión para proponerlo. En momentos en que los bonos gubernamentales declinan hacia precios que indican que los inversores se preparan para la posibilidad de un impago, los 15,000 millones de dólares en oro del país son vitales para asegurar el cumplimiento de los pagos de la deuda. Su primera impresión, una vez en el interior de las bóvedas, fue que el oro no ocupaba mucho lugar.
Uno se imagina que esa cantidad de dinero ocupa mucho espacio, pero en realidad son solo cinco pequeñas celdas que ni siquiera están llenas hasta arriba, dijo en entrevista telefónica Rodríguez, quien nació en Venezuela y cubre las economías andinas para Bank of America Corp. en Nueva York. Manifiesta que empezó a hacer cuentas mentales vertiginosas, a sumar las cifras que figuraban cerca de cada pila del metal. Según su cálculo rápido, todo el oro estaba ahí.
Rodríguez dijo que si bien sigue siendo optimista respecto de la capacidad de Venezuela de cumplir con los pagos de intereses de su deuda, ha recibido llamados telefónicos de inversores nerviosos en medio de la caída que llevó los bonos de referencia del país a 67 centavos por dólar la semana pasada. A un cliente hasta le preocupaba que el oro pudiera haber desaparecido de las bóvedas, un temor que Rodríguez dijo que había contribuido a que pidiera ver el metal la semana pasada.
HASTA EL ÚLTIMO DÓLAR
A medida que se profundizaba la caída este mes, el presidente Nicolás Maduro intentó tranquilizar a los acreedores al decir el 10 de septiembre que el gobierno reembolsará su deuda hasta el último dólar.
Los inversores no están convencidos. El costo de asegurar los bonos de Venezuela contra un impago durante cinco años con permutas de riesgo crediticio es de 15.47 por ciento, el más alto del mundo.
Rodríguez pudo ver el oro el 17 de septiembre, cuando un funcionario de guardapolvo blanco lo condujo, junto con otras cuatro personas que asistían a las reuniones en el banco central, a una serie de ascensores de puertas reforzadas. Una vez que estas se abrieron en un segundo o tercer subsuelo, se procedió a la apertura de la bóveda bajo la atenta mirada de guardias de seguridad.
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