Fotografía del distrito financiero de Buenos Aires, Argentina. LA PRENSA/BLOOMBERG

Pesos ni regalados

Pablo López, quien vende motos en una concesionaria Ciudad Moto de Buenos Aires, duda de que el nuevo programa de créditos baratos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner convenza a los argentinos de dejar de comprar dólares y adquirir un nuevo vehículo.

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Los argentinos están comprando dólares a ritmo récord con un mecanismo creado en enero para satisfacer la demanda de moneda extranjera, luego de una devaluación del 19 por ciento. La demanda de dólares está dejando a los bancos argentinos inundados de pesos, lo que empujó las tasas para depósitos al nivel más bajo en ocho meses (20.3 por ciento), casi la mitad del índice estimado de inflación.

Cristina Fernández, quien en 2011 convirtió sus ahorros en dólares a pesos e instó a sus conciudadanos a hacer lo mismo, la semana pasada dijo que el dólar y el euro están perdiendo valor y no son los refugios seguros que la gente cree.

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Pablo López, quien vende motos en una concesionaria Ciudad Moto de Buenos Aires, duda de que el nuevo programa de créditos baratos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner convenza a los argentinos de dejar de comprar dólares y adquirir un nuevo vehículo.

Conforme el peso cae en picada y la inflación sube vertiginosamente, “las ventas se redujeron como mínimo a la mitad de lo que eran el año pasado”, declaró en una entrevista en el salón de exposición de dos pisos, que estaba prácticamente vacío salvo por las hileras de motos. “Toda ayuda es bienvenida. Pero la caída es tan grande que no creo que esto la compense”.

Muchos argentinos comparten su escepticismo en tanto el segundo impago del país en 13 años hunde la economía aún más en la recesión.

Una semana después que Fernández dijo que el país no debía “engañarse” pensando que acumular dólares resguardará sus ahorros y recomendó comprar bienes durables, la demanda de la moneda estadounidense alcanzó máximo histórico.

Aunque decretó que las compañías de tarjetas de crédito no pueden cobrar intereses durante un año por la compra de motos, lavarropas y otros artículos de producción nacional de alto precio, la baja récord del peso muestra que las palabras de la presidenta no convencen.

Fernández quiere fomentar el gasto de los consumidores para preservar los dólares después de que un impasse con los fondos de cobertura encabezados por Paul Singer por sus deudas impagables desde hace una década, impidió que el país pagara a los bonistas actuales y tomara préstamos internacionales.

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