Roberto Mora
Al concluir un juicio maratónico contra 11 personas acusadas por el delito de tráfico de estupefacientes, psicotrópicos y sustancias controladas se desató una trifulca entre reos y policías.
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La abogada Violeta Gutiérrez informó que apelarán la sentencia porque durante el juicio el Ministerio Público no presentó pruebas de convicción para declarar culpables a los acusados y hasta se valió de supuestos testigos falsos.
La juez García consideró que había suficientes elementos de prueba para declarar culpables a los acusados por el delito de tráfico de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, para lo cual leerá la sentencia de cárcel el próximo 22 de septiembre.
[/doap_box][doap_box title=»Los condenados» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Otros acusados fueron: Yáder Francisco Gutiérrez Peralta, alias “Chicho”, José Armando Preylis Ponce, alias “La Chita”, Jorge Modesto Moreno Chavarría y Francisco Javier Valle Rizo. Este último grupo residía en el barrio Oscar Turcios de la misma ciudad.
De Daniel Isaac Moreno Miranda, a quien no se le ha iniciado proceso, pende una orden de captura, ya que hasta la fecha ha logrado burlar a la justicia.
La Policía estuvo investigando durante más de un año a este grupo, al que finalmente se le abrió juicio en junio.
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El detonante fue cuando uno de los reos pidió que le aflojaran las esposas, los policías se opusieron y el detenido reaccionó con golpes.
Los hechos se registraron a eso de las 5:30 de la tarde de este viernes en el Juzgado de Estelí, donde terminó el juicio que ya llevaba varios días.
La juez suplente de Distrito Penal de Juicio, Aracely García, declaró culpables a los imputados que eran investigados desde marzo del año pasado.
Luego que culminó el juicio la Policía intentó llevar a los reos a las celdas de espera del Juzgado. Al menos tres de los detenidos se sumaron a la agresión del primer reo que había solicitado que le aflojaran las esposas.
Iban esposados de dos en dos, uno de ellos tenía una mano libre, que se usó como arma para agredir a algunos oficiales, quienes reaccionaron de la misma manera: a los golpes.
Los oficiales necesitaron refuerzos para sofocar la furia de los enjuiciados.
Una parte del vidrio de la puerta del Juzgado se quebró a raíz de la trifulca.
Se presume que familiares y amigos de los detenidos la rompieron con un objeto. Sin embargo, no hubo heridos por los vidrios rotos.
Hubo gritos y llantos de los familiares de los procesados. El altercado duró por lo menos unos 25 minutos hasta que las autoridades restablecieron el orden.
El proceso estuvo marcado por algunas denuncias de supuestos maltratos a los reos, según la abogada de un grupo de los procesados, Violeta Gutiérrez.

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