Washington/ EFE/ AFP
La Casa Blanca afirmó este viernes por primera vez que Estados Unidos está “en guerra” contra el yihadista Estado Islámico (EI), en un intento por solucionar un desliz semántico sobre la estrategia anunciada el miércoles por el presidente Barack Obama.
En su recorrido por Medio Oriente para intentar armar la mayor coalición posible contra el EI, el secretario de Estado John Kerry pareció reticente a usar el término “guerra” para calificar la extensión de las operaciones estadounidenses contra los yihadistas en Siria e Irak.
El portavoz del Pentágono, el contralmirante John Kirby, indicó también a la prensa que el gobierno estadounidense “sabe que está en guerra con el EI”, el grupo yihadista que lucha en Irak y Siria.
Estas afirmaciones suponen la primera vez que la administración de Barack Obama utiliza el término “guerra” para describir su ofensiva contra el EI, que comenzó el 8 de agosto con ataques aéreos selectivos en Irak y ahora se ha ampliado a una campaña más amplia en ese país y la previsión de próximos bombardeos también en Siria.
El jueves Kerry y la asesora de seguridad nacional de Obama, Susan Rice, evitaron utilizar esa palabra para referirse a la campaña ampliada que el presidente anunció el miércoles en un discurso.
“Si alguien quiere pensar en esto como una guerra contra el EI pueden hacerlo, pero el hecho es que es una gran operación antiterrorista que tendrá muchas partes diferentes en movimiento”, sostuvo Kerry en una entrevista con la cadena CNN.
GUERRA DIFERENTE DE LA LIBRADA EN IRAK EN 2003
Pese a recurrir a ese término, Earnest subrayó ayer que la estrategia del gobierno de Obama es “significativamente diferente de la que se siguió en la guerra de Irak”, lanzada en 2003 por la Administración de George W. Bush.
“Esta estrategia no la está desplegando Estados Unidos solo, sino una amplia coalición internacional”, defendió Earnest.
La disputa sobre los términos puede parecer trivial en momentos en que los aviones y drones estadounidenses llevan realizados más de 160 ataques contra el EI en Irak. Sin embargo es signo de que la administración continúa siendo muy prudente frente a una opinión pública cansada tras años de lucha contra los islamistas en Irak y Afganistán.
En su discurso del miércoles Obama comparó la ofensiva contra EI, que estará basada en ataques aéreos y en la que ha descartado cualquier misión de combate de tropas estadounidenses en Irak o Siria, a las operaciones contra el terrorismo que su administración ha emprendido en Yemen y Somalia.
No obstante, su asesora de seguridad nacional reconoció ayer que la campaña contra el EI será más amplia que esos esfuerzos, que apenas han motivado un centenar de ataques aéreos en cada país en los últimos años, pero se parecerá en el sentido de que el peso del combate recaerá en las autoridades locales y no en Estados Unidos.
“La frecuencia de nuestros ataques militares será sin duda más intensa en Irak porque la amenaza es más intensa y más sostenida”, señaló Susan Rice en una entrevista con la emisora de radio NPR.
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