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LA PAZ/ AFP
Doria Medina presagió un “gasolinazo” en 2015 y su partido lanzó graves acusaciones de corrupción contra los familiares del vicepresidente Álvaro García. Pronto apareció una grabación de violencia de género que involucró a Doria Medina y obligó a dimitir a uno de sus candidatos al parlamento.
El Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (SIFD), que vigila la propaganda en tiempo y contenido, llamó a que “la guerra sucia no sea la prioridad”.
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Bolivia iniciaba ayer su campaña electoral para las elecciones del 12 de octubre, en las que el presidente Evo Morales busca un tercer mandato consecutivo y el control del Congreso. Su ventaja en las encuestas parece consolidarse, sustentada en “una buena percepción de la población en el Gobierno (porque) la gente entiende que la gestión es buena”, dijo el politólogo Marcelo Silva.
Esa confianza, abonada por una casi inédita estabilidad en un país acostumbrado a los conflictos sociales y que hasta más allá de los años ochenta era una de las democracias más frágiles del planeta, se traduce en un mayoritario apoyo popular a Morales.
Esa preferencia se asienta principalmente en la mejor distribución de los ingresos y el surgimiento de una clase media más extensa, según el Gobierno. “La estabilidad económica está pesando más que factores abstractos como la calidad de la democracia”, coincidió el profesor de politología, Carlos Guzmán.
En 2013 Bolivia logró un crecimiento histórico de 6,78% del PIB, la tasa más alta de los últimos 25 años y la mayor en la región, aunque con un nivel de pobreza extrema en áreas rurales en torno al 40%, según últimas cifras del Instituto de Estadística (2012).
Desde 2006, Morales nacionalizó los hidrocarburos, la minería y las telecomunicaciones, creó bonos asistenciales y dio un rol político preponderante a los indígenas, sector al que pertenece por su origen aymara. Según el principal contendiente de la oposición, Samuel Doria Medina, los cuantiosos recursos de la nacionalización son dilapidados por el Gobierno en vez de volcarlos a hospitales o educación.
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