El presidente francés, François Hollande, prometió este viernes en Bagdad su apoyo al nuevo gobierno iraquí, en el marco de los esfuerzos internacionales para tratar de derrotar a los yihadistas del Estado Islámico (EI), responsables de atrocidades en Irak y Siria.
Simultáneamente, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, continúa su ofensiva diplomática este viernes en Ankara y el sábado en El Cairo, después de haber logrado que diez países árabes aceptaran contribuir, algunos con ayuda militar, a la lucha contra este grupo extremista sunita, dentro de una coalición internacional dirigida por Estados Unidos.
Washington va a desbloquear 500 millones de dólares más en ayuda humanitaria para las víctimas del conflicto sirio, con lo que eleva el total de su asistencia a 2.900 millones de dólares desde 2011, anunció este viernes el Departamento de Estado, antes de la llegada de Kerry a Ankara.
Hollande es el primer jefe de Estado extranjero que visita Bagdad desde el 9 de junio, inicio de la ofensiva de los 'yihadistas', que se apoderaron de grandes zonas en Irak después de haber hecho lo mismo en la vecina Siria en 2013.
«Yo quería estar presente hoy en Bagdad» para «afirmar el respaldo y la solidaridad de Francia» con el Gobierno iraquí «integrado democráticamente y que pudo congregar a todos los componentes del pueblo iraquí», chiitas, sunitas y kurdos, declaró Hollande después de una reunión con el presidente Fuad Masum. Hollande subrayó que el objetivo de la conferencia internacional sobre Irak prevista el lunes en París sería coordinar los «apoyos» y las «acciones para la unidad de Irak y contra ese grupo terrorista».
Desde agosto, Francia suministra armas a los kurdos iraquíes que luchan contra los 'yihadistas' en el norte de Irak, y ayuda humanitaria a los civiles. Las autoridades francesas afirman que están dispuestas a utilizar sus bombarderos en Irak en el marco de la estrategia estadounidense definida el miércoles por el presidente estadounidense, Barack Obama.
Visita a un campo de desplazados

Hollande, acompañado por el ministro de Exteriores, Laurent Fabius, y el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, también se reunirá con el primer ministro, Haidar al Abadi. Luego viajará a Erbil, la capital de la región autónoma del Kurdistán, en el norte del país, para entregar 15 toneladas de ayuda humanitaria y visitar un campo de desplazados.
Cientos de miles de iraquíes, en su gran mayoría pertenecientes a las minorías cristiana y yazidí, tuvieron que escapar ante el avance de los 'yihadistas', acusados de limpieza étnica y de crímenes contra la Humanidad por la ONU.
Once años después de haberse negado a seguir a Estados Unidos y a Gran Bretaña en la invasión de Irak, Francia trata ahora de volver al primer plano en este país con el cual tuvo vínculos históricos fuertes pero ambiguos bajo el régimen de Sadam Husein, derrocado en 2003.
Obama anunció que extenderá su campaña aérea contra EI en Irak y que está dispuesto a atacar a ese grupo también en Siria. Igualmente dijo que fortalecerá al ejército iraquí y que incrementará la ayuda militar a los insurgentes sirios que combaten tanto al régimen de Bashar al Asad como a los 'yihadistas'. Los ataques norteamericanos en Irak lanzados desde el 8 de agosto fueron decisivos para que las tropas iraquíes pudieran conquistar posiciones al EI.
Sin embargo, el régimen sirio, apoyado por Rusia, advirtió inmediatamente a Washington que se abstenga de ataques en su territorio sin su acuerdo.
En Europa, Alemania anunció la prohibición de actividades de apoyo o de promoción de EI en su territorio y se negó a participar en ataques contra Siria, mientras que el primer ministro británico David Cameron dijo que no excluye «nada».
Por su parte, Turquía no participará en operaciones armadas, limitándose a la ayuda humanitaria.
En el marco de su combate, Estados Unidos quiere también «fortalecer (sus) bases» en el Golfo e incrementar «los vuelos de vigilancia» antes de eventuales ataques en Siria, según un responsable. El Pentágono comenzará a estacionar una parte de sus aviones en Erbil.