Lucía Navas
[/doap_box][doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box][doap_box title=»Van contra informales» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Se presentó que de las 26 empresas constructoras a nivel nacional, el 88 por ciento no cumple: no inscriben a los trabajadores al Seguro Social, no les pagan las prestaciones salariales de ley, no pagan los impuestos, la cuota al Inatec e incumplen las normas de higiene y seguridad ocupacional.
Consideran que lo más peligro es que ministerios e instituciones públicas adjudican a empresas informales los proyectos porque ofrecen bajos precios, pero suelen abandonar la obra sin terminar, lo que obliga a ejecutar las fianzas y volver a licitar y contratar a empresas formales para completarlos. Nilo Salazar, dirigente sindical, dijo que las estimaciones indican que el Seguro Social pierde unos 120 millones de córdobas anuales por la informalidad laboran en el sector.
[/doap_box]
El salario mensual básico que deben ganar los oficiales de carpintería, albañiles y armadores en la construcción a partir de este mes es de 8 mil 344.80 córdobas. A ese monto se eleva la paga mensual, tras el incremento del 6.11% anual firmado por los sindicatos y la Cámara Nicaragüense de la Construcción.
Benjamín Lanzas, presidente de la Cámara, enfatizó que el incremento salarial “es de obligatorio cumplirlo a todas las empresas nacionales o extranjeras en todos los proyectos sean públicos o privados”.
Luis Barbosa, presidente de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE), recordó que la ministra del Trabajo, Alba Luz Torres, debe ratificar el nuevo convenio colectivo, tras constatar que lo pactado no tenga roces con la ley laboral.
Barbosa y Lanzas dijeron que ambas partes cedieron en sus posiciones iniciales, tras dos meses de negociaciones, pero que el resultado garantiza la estabilidad de las empresas y el empleo en la construcción, el cual el último año ha venido reduciéndose.
Inicialmente los sindicatos pedían 17.5% y la CNC no ofrecía nada.
Lanzas y Barbosa recordaron que el sector no pasa por buen momento porque las inversiones se han estancado, pero sobre todo porque muchas constructoras están pasándose a la informalidad a fin de no pagar las prestaciones de ley a los trabajadores y competir de forma desleal con las formales.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A