Territorios Palestinos/AFP
La autopsia practicada a un preso palestino muerto en una prisión israelí muestra que el fallecimiento se produjo por un golpe en la cabeza y no por un suicidio, afirmó este jueves un responsable palestino, que rechaza la teoría del suicidio apuntada por Israel.
«Negamos que haya sido un suicidio», declaró Issa Qaraqaa, responsable del Club de Prisioneros Palestinos durante una conferencia de prensa en referencia al caso de Raed Abdel Salam al Jaabari.
Las autoridades israelíes afirmaron que este palestino de 35 años se «colgó en el baño» de la prisión de Eshel (sur) el martes. El miércoles realizaron una autopsia, cuya resultado no se hizo público.
Los responsables palestinos y la familia de Jaabari rechazaron la versión israelí y pidieron una investigación por parte de organizaciones internacionales.
Dos forenses palestinos practicaron asimismo una autopsia del cuerpo, que señala «como causa principal de la muerte» de Jaabari «un fuerte golpe en la cabeza, que le provocó una hemorragia interna», dijo Qaraqaa, quien acusó a Israel en presencia de familiares del difunto.
Un juez israelí abrió una investigación sobre esta muerte.
A mediados de junio, Israel lanzó una campaña de detenciones en respuesta al secuestro y asesinato de tres adolescentes israelíes en la Cisjordania ocupada. Más de 2.000 palestinos fueron detenidos y encarcelados, según el Club de Prisioneros, que tiene contabilizados actualmente más de 7,000 palestinos en las cárceles israelíes.