Lucydalia Baca Castellón
Paralelamente a sus negocios en la producción de azúcar, café, energía y cacao e inspirado en la frase “este país es muy extraño, para no moverse hay que caminar y para caminar hay que correr”, del cuento, Alicia en el País de las Maravillas, Ernesto Fernández Holmann se ha fijado como meta contribuir al desarrollo del país a través del fortalecimiento del aprendizaje de las matemáticas, ciencia que considera indispensable para el progreso actual y futuro de Nicaragua.
Este compromiso con la sociedad junto con su éxito empresarial lo hicieron merecedor del galardón Empresario del Año, que ayer entregó el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
Fernández Holmann considera que el hecho de creer en el país debe estar sustentado por acciones concretas. Es por ello que además de los proyectos empresariales, desarrolla en su natal Rivas programas de entrenamiento para profesores de Matemáticas de primaria y secundaria.
Ha elegido este camino porque dice estar consciente de que el desarrollo de Nicaragua requiere un proceso de innovación continua, un sentido de urgencia, una actitud cultural positiva y una buena formación académica.
Además, destacó el esfuerzo de otros empresarios que han desarrollado productos de exportación, empresas, destinos turísticos, entidades bancarias y otros proyectos que ponen al país en el foco de la atención del mundo.
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“Soy un firme creyente de que la educación en las matemáticas es absolutamente indispensable para la Nicaragua del siglo XXI. Nosotros hemos impulsado varios programas de Matemáticas con resultados muy interesantes”, aseguró Fernández Holmann al agradecer el reconocimiento que le fue entregado ayer durante la celebración anual del Día del Empresario.
Dichas capacitaciones, según el empresario, ya están dando frutos. “Siete años más tarde nos encontramos con que los estudiantes de Rivas son los que tienen mayor porcentaje de aprobación en varias universidades nacionales”, aseguró.
Aunque no quiere atribuirle todo el mérito al programa, considera que ha sido un elemento conducente para este resultado que en “última instancia depende del esfuerzo que han puesto los profesores” para alcanzar este resultado que ahora beneficia a esa zona del país.
También ha impulsado el programa Jóvenes Talentos, que prepara a estudiantes que representan a Nicaragua en olimpiadas de Matemáticas. “Se han obtenido una medalla de oro, otra de plata, 14 de bronce y muchas menciones honorarias”, detalló Fernández Holmann.
Uno de esos estudiantes, Erwing Isaac Ramírez, obtuvo una beca para estudiar un doctorado en Matemática Pura en Taiwán y actualmente forma parte del equipo de catedráticos del programa de capacitación de docentes.
Adicionalmente ha impulsado cursos de reforzamiento académico en Matemáticas a estudiantes de los últimos tres años del bachillerato. Tal ha sido el éxito del curso que el próximo año se duplicará la capacidad de estudiantes.
También ha propiciado el ingreso de 1,350 niños en otro proyecto educativo “y cuando tengamos diez mil vamos a poder dar resultados (…). Hasta la fecha los indicios son halagadores”, indica.
Además de detallar los logros de los proyectos que impulsa en beneficio del crecimiento del país, el empresario agradeció el apoyo de las autoridades educativas y de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), que han contribuido al éxito de estos programas, que está seguro que en el futuro harán la diferencia en el país.
NECESIDAD DE CULTURA POSITIVA
Y es que él considera que la mejoría de la productividad y competitividad que tanto necesita el país dependen de una actitud cultural positiva.
“Tenemos que buscar que en Nicaragua exista una cultura positiva, de apoyo mutuo que permita una formación grande de capital social”, manifestó Fernández Holmann.
Y añadió que así como las personas perciben las cosas de manera diferente, influenciadas por la sociedad en que se desarrollan, así mismo existen diferencias en la misma actividad productiva.
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