Vestido con un uniforme militar anunció la liberación de cientos de personas capturadas por los insurgentes, lo que representa, según él, el “buen funcionamiento” del acuerdo de Minsk pese a los “10 o 12 casos diarios” de violaciones de la tregua.
Los habitantes confiesan su estrés. “Los calmantes nos permiten aguantar”, expresó Vera, una jubilada. “Todo el mundo aquí vive estresado como yo”.
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MARIUPOL, Ucrania/ AFP
La Unión Europea aprobó ayer nuevas sanciones contra Moscú a pesar de que el presidente ruso Vladimir Putin y su homólogo ucraniano Petro Poroshenko acordaron en conversación telefónica, según el Kremlin y Kiev, los “pasos para propiciar una salida pacífica de la situación (actual) en el sureste de Ucrania” y “siguieron coordinando las acciones de respaldo al alto al fuego”.
Las autoridades de Kiev y los rebeldes prorrusos cerraron el viernes un protocolo de alto al fuego de 12 puntos para poner fin a cinco meses de conflicto, que han dejado más de 2,800 muertos, según la ONU.
Las sanciones podrían revisarse “en función de la situación en el terreno”, declaró el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, tras una reunión de los embajadores de los 28 Estados miembros en Bruselas. “Esto dejará tiempo para evaluar la implementación del alto al fuego y el plan de paz”, agregó. Las nuevas sanciones no se conocerán hasta que se publiquen en el Diario Oficial de la UE.
Kiev y los países occidentales acusan a Moscú de implicarse activamente en el conflicto, aunque el Kremlin desmiente cualquier tipo de injerencia y amenaza con actuar si se aprueban nuevas sanciones contra su economía al borde de la recesión.
El primer ministro ruso Dimitri Medvedev advirtió que Rusia respondería prohibiendo a las compañías occidentales sobrevolar su territorio en los trayectos entre Europa y Asia, lo que puede incrementar notablemente los costos.
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