Autoridad, determinación, jerarquía y un partido soñado. El croata Marin Cilic hizo todo bien en, seguramente, el día más importante en su carrera deportiva. Jugó un tenis brillante y sin fisuras para vencer al japonés Kei Nishikori por 6-3, 6-3 y 6-3 en la final del US Open.
Premio doble para el croata: primer título de Grand Slam y regresó al Top 10. El japonés, por su parte, se va con un sabor agridulce por no haber plasmado el gran nivel que tuvo a lo largo de estas dos semanas.
Cabe destacar que este partido significó la primera final en el US Open de dos jugadores debutantes en definiciones de Grand Slam, desde que Patrick Rafter venciera a Greg Rusedski en 1997, la última final del US Open sin un Top 10. Y la primera final de Grand Slam entre debutantes desde Roland Garros 2005.
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El partido se le empezó a abrir muy rápido a Cilic. Estuvo contra las cuerdas en el primer game con su servicio, sorteó con entereza el desafío inicial y rápidamente tomó el control de las acciones. Vio dudas en el juego de Nishikori y apostó a ganador: fue agresivo con su devolución, con una derecha intratable y revés cruzado que hizo estragos, y consiguió un quiebre que movió el eje del duelo. De ahí, al cierre del set por 6-3.
Cilic no dejó levantar al pupilo de Michael Chang y Dante Bottini. Con el envión de la ventaja, apretó sobre el servicio del japonés y volvió a quebrar. Y, acto seguido, tuvo una gran reacción con su saque: levantó dos puntos de quiebre y quedó 3-1.
Todo bajo control ante un Nishikori que no se sentía cómodo al momento de impactar la bola. Una clara falta de firmeza y velocidad en sus tiros. Sobre rieles, con una nueva rotura, sacó ventaja de dos sets. Al igual que en semis ante Federer, Cilic apuntó a cerrar la historia en parciales corridos.
Golpeado en lo anímico, pese a no bajar los brazos, Nishikori se fue rindiendo sobre los sets del croata, quien enseguida logró un par de games de ventaja (3-1). Estuvo en apuros en el séptimo game con su saque, pero demostró contundencia y jerarquía para salir de los momentos difíciles. A Cilic solo eso le faltaba para cerrar el día de manera perfecta. Y no falló: con su servicio le puso punto final a la historia y se consagró campeón de un Grand Slam por primera vez en su carrera.
Cilic, además de Nishikori y Federer, venció en su camino a la corona a Tomas Berdych, Gilles Simon, Kevin Anderson, Illya Marchenko y a Marcos Baghdatis.
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