EFE
Nicaragua está pendiente de la evolución del fenómeno de El Niño, que provoca sequía en zonas productivas del país y que se ha debilitado, afirmó una fuente oficial.
“Hemos notado que los pronósticos dicen que existe la posibilidad más reducida de que se establezca El Niño débil, antes se decía moderada, y que su período probable de establecimiento sería entre septiembre y octubre, llegando a tener su máxima debilidad a finales de este año, en diciembre y comienzos de enero”, dijo el científico del estatal Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), José Antonio Milán.
¿QUÉ ES EL NIÑO?
El Niño es una alteración en el comportamiento normal de la atmósfera, que este año en Nicaragua habría causado la que se ha catalogado como la peor sequía en los últimos 32 años en el país, según las estadísticas del Ineter.
Aunque aún no se ha establecido oficialmente, los efectos de El Niño están entre las causas de una ralentización en la economía del país, según ha anunciado el Banco Central de Nicaragua.
Productores agropecuarios y ganaderos también han sentido sus efectos, y el Gobierno ya reconoció que habrá mermas en la producción de granos básicos, como el arroz y el maíz.
El posible debilitamiento de El Niño no es motivo de alegría, debido a que las autoridades conocen antecedentes que indican que cuando este fenómeno se presenta débil tiene más afectaciones negativas que cuando su presencia es fuerte.
El Gobierno no descartó que la producción agrícola aumente hacia fines del año, especialmente porque los meses de septiembre y octubre son los más lluviosos de la temporada húmeda.
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