El juez Miguel Ángel Gálvez suspendió ayer la audiencia de primera declaración de 13 integrantes de una red criminal que operaba en las prisiones de Guatemala, liderada por el excapitán del Ejército Byron Lima, para que los abogados de los capturados puedan conocer la investigación y las pruebas contra sus clientes, ya que alegaron que no habían tenido acceso a las pesquisas realizadas por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig).
Según la Cicig, Lima, quien cumple una sentencia de veinte años por el asesinato del obispo Juan Gerardi, lideraba la red criminal que cobraba hasta cien mil dólares por negociar el traslado de reos en las cárceles.
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