LA PRENSA/AFP

Grandioso

Tras exhibir una técnica superior, potencia estremecedora y elegancia sin par, el nicaragüense Román “Chocolatito” González dio otro paso en dirección hacia la grandeza, al conquistar un tercer título mundial de boxeo.

Tras exhibir una técnica superior, potencia estremecedora y elegancia sin par, el nicaragüense Román “Chocolatito” González dio otro paso en dirección hacia la grandeza, al conquistar un tercer título mundial de boxeo.

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Después de que el referí Michael Griffin decretó el nocaut técnico contra el japonés Akira Yaegashi, Román “Chocolatito” González irrumpió en llanto y dio gracias a Dios.

En un instante, estaba lleno todo el ring del gimnasio Yoyogi de Tokio, Japón, con personal del equipo de trabajo del nica, entre ellos.

También subió el presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) Mauricio Sulaimán, quien colocó el cinturón de monarca mundial mosca al brillante peleador pinolero.

González mejoró su récord a 40-0 con 34 nocauts, formidable historial, que además constituye un récord de éxitos invicto para un nica.

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  • 40-0
con 34 nocauts es el nuevo récord de Román “Chocolatito” González, quien además capturó su tercer título mundial

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González noqueó en nueve asaltos al japonés Akira Yaegashi y tras despojarlo del cinturón de las 112 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) se unió a Alexis Argüello como los únicos nicaragüenses con tres títulos en categorías distintas.

El “Chocolatito” tuvo un inicio tímido, pero su presión aumentó a través de cada asalto y tras tumbarlo en el tercero con un gancho de izquierda, hizo que Yaegashi se desplomara como edificio dinamitado en el noveno, tras una mortífera combinación de golpes.

Román ejerció un dominio claro a través de todo el combate, pero en algunos instante bajó su intensidad y Yaegashi aprovechó para penetrar su guardia y asestar golpes de consideración, que no lo afectaron, ni cambiaron la tendencia de la pelea.

Y tras un cuarto asalto, que pareció en cámara lenta, la pelea se agitó en el quinto, también controlado por González, cuando combinó ganchos, con uppercuts y cruzados de derecha, que quitaron movilidad al pugilista japonés.

El nica volvió con insistencia en el sexto a pesar de que lucía agotado, pero Yaegashi se mostraba más limitado físicamente y solo su espíritu guerrero lo mantenía en pie, mientras sus pómulos comenzaban a reflejar el castigo recibido.

González extendió su dominio en el séptimo, y aunque sin su voracidad habitual, gobernó el round con suficiente autoridad, pese a que Yaegashi, casi al borde de caerse, era capaz de continuar disparando sin cesar.

Román aceleró en el octavo y tras un intercambio de metralla, en el cuál él salió mejor parado, quien se cayó fue el referí Michael Griffin, al encontrarse fuera de balance y hacer contacto con la pareja de gladiadores sobre el entarimado.

Y justo cuando los huesos crujían más y el agotamiento parecía llegar a niveles extremos, González orquestó la mejor combinación de la jornada y tras un gancho, que dejó mal a Yaegashi, lo remató con un cruzado de derecha y lo tumbó.

Griffin llegó en auxilio del nipón, cuyos ojos desorbitados, decretaron el final de su reinado y el ascenso de Román, quien al menos en títulos, igualó a Argüello.

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