Juan Salvador Reyes Hernández (al centro) consuela a uno de los hijos que procreó con Marvely del Carmen Díaz Sancho, previo al sepelio de la joven abogada . LA PRENSA/L. E. MARTINEZ M.

Crimen aún sin esclarecer

Autoridades no descarta hipótesis de que abogada fue asesinada por una “pasada de cuentas” por un litigio de propiedad.

Luis E. Martínez y Wilih Narváez

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En el cementerio al sur de la ciudad de Matagalpa fue sepultada este 5 de septiembre la joven abogada Marvely del Carmen Díaz Sancho, asesinada en circunstancias aún sin esclarecer por las autoridades policiales, quienes mantienen sus indagaciones sin descartar la hipótesis de una “pasada de cuentas” por un litigio de propiedad.

Díaz, de 34 años, fue reportada como desaparecida por su esposo Juan Salvador Reyes Hernández en la ciudad de Estelí, donde la pareja y sus hijos tenían meses residiendo.

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Por temor a represalias A.V.B, de 56 años, prefiere dar sus iniciales. Ella es la propietaria del bar El Bambú, donde supuestamente estuvo la abogada.

“El viernes (la semana pasada), vino como a las 6:00 p.m. vino sola, estaba vestida elegante y andaba una cartera y un maletín, se sentó en una mesa, ella (la abogada) pidió dos litros de cerveza, pero siempre estuvo sola en la mesa, luego se fue y desconozco hacia dónde. Andaba un teléfono”, dijo.

Asegura que se asustó cuando agentes de la Policía llegaron a su negocio para averiguar sobre la abogada y comentó que ese día fue que se enteró del crimen.

Los restos de la abogada fueron encontrados por unos menores que buscaban peces dentro de una canaleta de Las Banderas y según fuentes policiales la mujer, cuyos restos estaban en sacos con piedras, tenía más de 48 horas de haber fallecido.

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El cadáver de la abogada fue encontrado el 2 de septiembre en una canaleta en el sector de Las Canoas, Tipitapa, kilómetro 46 de la carretera Panamericana Norte.

Durante las honras fúnebres en la ciudad de Matagalpa, el esposo de la abogada evitó hablar con los periodistas. “Él no quiere, comprendan el dolor de la familia”, expresó una señora que caminaba junto a él.

Mientras que otros familiares también evitaron opinar sobre el caso, pidiendo a los periodistas “respeto ante el dolor de la familia”.

Sobre el caso judicial, el informante explicó que “una señora de Matagalpa”, a quien evitó identificar, contrató a Díaz “para que le llevara el caso por una propiedad”, jurisdicción de Jinotega y el juicio sería el miércoles 3 de septiembre, un día después de que fue encontrada muerta.

Agregó que también están indagando sobre mensajes de texto enviados a familiares de la abogada, pero “no podemos darlos a conocer porque estaríamos entorpeciendo las investigaciones que van por buen camino y posiblemente en unas 48 horas más estaremos dando por esclarecido este caso”.

ABUELA NO LA HABÍA VISTO

Hace un año la abogada visitó a sus familiares en el barrio Ojo de Agua de Las Banderas, Tipitapa, para casar a una pareja.

Felipa Díaz Rojas, de 86 años, abuela de la abogada, tiene muchas interrogantes y pocas respuestas del asesinato de su nieta. “Aquí ha habido muchos casos y quedan impunes necesitamos una mano pesada de la Policía, esas cantinas por vender no les interesa el dolor de las familias”, dijo, refiriéndose a los comentarios que se escuchan en el pueblo, de que la abogada fue vista en el bar El Bambú, donde consumió licor.

“Toda esta situación nos tiene traumadas y enfermas”, dijo una familiar de la víctima que deposita su plena confianza en que la Policía resolverá el caso.

“Cuando venía aquí (Ojo de Agua) se estaba dos días, ella venía solita, ese hombre (Juan), nosotros ni lo conocíamos hasta ahora que lo miramos en los medios”, dijo María Francisca Reyes, esposa de Catalino Zeledón, tío de la víctima.

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COMENTARIOS

  1. jose m. fernandez.
    Hace 12 años

    Aunque no hayan puesto ninguna pista de las iniciales y el nombre del negocio,los q’ perpetraron este asesinato,seguramente deben de haber hecho su tarea de seguimiento y estudio de las rutinas diarias de la victima,y por deducion logica conocer la relacion de esta con sus contactos,y si por las dudas,simplemente preguntar en el vecindario,ustedes no se imaginan la cantidad de informacion q’ sus vecino pueden dar de uno,y por creer ayudar brindan voluntariamente a un extraño afable y perspicas.

  2. IDIS
    Hace 12 años

    excelente punto de vista Alex, esto es muy peligroso para la dueña del bar.

  3. alex
    Hace 12 años

    Que alguien me explique esto: «Por temor a represalias A.V.B, de 56 años, prefiere dar sus iniciales. Ella es la propietaria del bar El Bambú, donde supuestamente estuvo la abogada». Que dificil se la pusieron a quienes quieran tomar represalias contra la AVB, Omiten su nombre pero dicen que es la dueña del bar!!!! Periodistas, editores…ojo, pónganle pasión a su trabajo!

  4. Luna
    Hace 12 años

    Acaban de encontrar el cuerpo y ya quieren información del asesino. Sean realista, toda investigación debe llevar su tiempo. Eso sí, que no quede en el olvido ni que se pierda el interés en hallar al culpable.

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