Tania Sirias
Diputados sandinistas evitaron pronunciarse sobre las declaraciones emitidas por los miembros de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), quienes pedirán a la Asamblea Nacional una aclaración sobre el papel que desempeñarán los religiosos en la mediación sobre casos de violencia intrafamiliar.
Los obispos pedirán a la Asamblea que expliquen a qué religiosos se refieren en el reglamento de la Ley Integral Contra la Violencia hacia la Mujeres, Ley 779, promulgado vía decreto por el presidente inconstitucional Daniel Ortega.
El jefe de la bancada sandinista Edwin Castro dijo que esperarán la visita de los obispos y hasta entonces se van a pronunciar. “Después contesto, no ahorita”, se limitó a decir.
El diputado sandinista José Figueroa expresó de forma escueta que “los obispos fueron claros al decir que pedirán reuniones con la Asamblea Nacional, así que mejor esperemos”.
La única diputada sandinista que habló sobre el tema fue Martha Marina González, quien explicó que al referirse a religiosos en el reglamento se trataba de: “sacerdotes católicos, pastores evangélicos, pentecostales y todas las denominaciones religiosas”, quienes en la práctica ya realizaban mediación en sus iglesias, dijo.
NO FUERON CONSULTADOS
El diputado del Partido Liberal Independiente (PLI), Raúl Herrera, dijo que los obispos tienen todo el derecho de pedir una aclaración sobre la participación de los religiosos en los gabinetes de la Familia, ya que no fueron consultados a la hora de redactar el reglamento de la ley.
“Los obispos tienen razón al sentirse obligados por la ley, ya que esta es ‘erga omnes’, es decir que una vez en la ley, es una obligación cumplirlo”, dijo Herrera.
En tanto, el diputado Alberto Lacayo calificó de “un relajo” dicho reglamento, y agregó que es necesario hacer una revisión a la Ley 779, donde ahora se incorporan a los Gabinetes de la Familia y los Consejos del Poder Ciudadano, estructuras partidarias.
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