Obama: «EI no nos intimida»
BAGDAD Y LONDRES/ AFP/ EFE
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó este miércoles que su país no se dejará intimidar por los yihadistas del Estado Islámico (EI), tras la decapitación de un segundo periodista estadounidense, Steven Sotloff.
“Los que cometen el error de hacer daño a los norteamericanos aprenderán que no olvidamos, nuestro alcance es largo y haremos justicia”, dijo durante una visita a Estonia, antes de acudir hoy a una cumbre de la OTAN en Gales.
“No nos dejaremos intimidar”, añadió, aunque reconoció que la lucha contra el EI que actúa en Irak y Siria “tomará tiempo”.
Tras la publicación del video de la ejecución de Sotloff, autentificado por la Casa Blanca, Estados Unidos anunció el envió de otros 350 soldados a Irak, donde desde el 8 de agosto está llevando a cabo una ofensiva aérea contra los yihadistas.
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Estos soldados se unen a los 470 soldados desplegados desde que el 9 de junio empezó la ofensiva yihadista en Irak.
“REPUGNANTE” ASESINATO, DICE DAVID CAMERON
Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron, condenó ayer el “repugnante” asesinato por yihadistas del periodista estadounidense Sotloff y dijo que la lucha contra los extremistas islámicos “llevará décadas”.
En la sesión semanal de preguntas al primer ministro en la Cámara de los Comunes, expresó también su “consternación y furia” por el hecho de que, a juzgar por un vídeo difundido el martes, el asesinato “parece haber sido perpetrado una vez más por un británico”.
DECAPITADOR BRITÁNICO
El Gobierno del Reino Unido ha indicado la autenticidad de ese vídeo y cree que el presunto asesino es el mismo británico que ya se atribuyó anteriormente la muerte de otro periodista americano, James Foley.
Según los medios británicos, el yihadista que supuestamente decapitó a Foley y ahora a Sotloff se hace llamar “John” y es de Londres.
El Ejecutivo intenta evitar además la muerte de otro rehén, en este caso de nacionalidad británica, que está asimismo en manos del Estado Islámico (EI), movimiento yihadista al cual Londres prefiere referirse como Estado Islámico de Irak y Levante (ISIL) para restarle credibilidad.
En su comparecencia, Cameron equiparó la lucha contra estos extremistas con “una nueva Guerra Fría”, en el sentido de que “además de perseguir a quienes defienden el extremismo violento, hay que perseguir también a los que promueven la narrativa extremista” que les respalda.
“Es lo que debemos hacer en una lucha que, como he dicho, creo que llevará décadas”, afirmó, recibiendo el apoyo de la oposición laborista. Cameron aclaró además que percibe el papel del Reino Unido como de apoyo más que abogar por una intervención.
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