Bruselas / EFE
La Comisión Europea (CE) anunció ayer que aumentará en treinta millones de euros los fondos para la promoción de productos agroalimentarios en 2015 y que estudia la posibilidad de dar ayudas específicas a los productores más afectados por el veto ruso.
Además, esta semana se ha acordado activar ayudas al almacenamiento privado de mantequilla y leche desnatada en polvo, y se espera que la misma medida se adopte para los quesos.
La cuantía de esta última ayuda, que dependerá de las toneladas retiradas, se podría elevar a entre 10 y 20 millones de euros, según estimaciones de la industria. En total, las ayudas acordadas ascienden a unos 180 millones de euros.
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El titular europeo de Agricultura, Dacian Ciolos, ha explicado que la nueva cifra anunciada se sumará a los 60 millones de euros previstos anualmente en el presupuesto de la Política Agrícola Común (PAC) para las campañas de promoción.
A los fondos podrán acogerse los programas de promoción que se tienen que presentar a finales de septiembre. Como esos programas suelen estar cofinanciados al 50 por ciento entre la Unión Europea y las organizaciones de productores y países, en la práctica el aumento de los fondos propuesto por Bruselas se traducirá en unos sesenta millones de euros adicionales.
“Esto significa que a partir de 2015 podrían ponerse en marcha programas por valor de al menos 120 millones de euros. Animo a las organizaciones de productores a aprovechar al máximo esta oportunidad y a presentar esquemas de promoción ambiciosos en las próximas semanas”, indicó el funcionario.
Ciolos ha pasado revista a todas las medidas adoptadas por la CE hasta la fecha en favor de los agricultores para paliar las pérdidas provocadas por el embargo ruso y se ha mostrado confiado en las posibilidades de los productores de encontrar mercados alternativos.
“Los productos europeos son de calidad y reconocidos, podrán superarlo”, también ha subrayado que “aún es pronto” para conocer el impacto del veto sobre el sector agrícola europeo, que exporta anualmente frutas, hortalizas y alimentos a Rusia por valor de unos 11,300 millones de euros.
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