Wendy Álvarez Hidalgo y Lucydalia Baca Castellón
En junio de este año estaba previsto que el Estado abonara al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social su primer aporte por 250 millones de córdobas de su deuda histórica calculada en entre 580 y 600 millones de dólares. Al menos eso fue lo que prometió el Gobierno el año pasado, pero ese saldo ni siquiera fue presupuestado este año.
De hecho, en la última reforma aplicada al Presupuesto en días pasados, el ejecutivo ordenó quitar de sus reservas 186.2 millones de córdobas que había destinado para sufragar el impacto que tendría en las empresas públicas el incremento de la cuota patronal al Seguro Social. Esta era la única referencia que recogía el Presupuesto General de la República en relación a las finanzas del Seguro Social.
“El pago de la deuda iba a representar el 20 por ciento del rendimiento que se espera de la reforma este año”, enfatiza Acevedo. “¿Dónde está el pago de la deuda?”, se pregunta el economista. El Gobierno esperaba este año obtener 1,209 millones de córdobas producto de la reforma al INSS.
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De ahí, el economista Adolfo Acevedo y el especialista en temas de Seguridad Social, Manuel Israel Ruiz, cuestionan ¿dónde está el pago del Estado al Seguro Social?
La promesa del Gobierno era que pagaría la deuda en cuotas de 250 millones de córdobas hasta 2034, según recogió en su momento el proyecto de reforma paramétrica al Seguro Social.
El saldo que adeuda el Estado al INSS representa más del ciento por ciento del déficit que sufre el Seguro Social a junio de este año, que asciende a 243.2 millones de córdobas. Es decir, que si hoy el ejecutivo honrara su compromiso, además de cubrir el “hueco” financiero, el INSS tendría un superávit por 6.8 millones de córdobas.
“El Estado tiene que honrar esa deuda de 600 millones de dólares. La reforma que se hizo el año pasado es muy pequeña que realmente no se le va a ver su resultado ni ahora ni dentro de diez años ni dentro de treinta años, porque cada día habrá más cotizantes que pedirán sus pensiones y los ingresos cada día serán menores”, afirma Ruiz.
Pero más allá de ese pago pendiente, ambos economistas insisten en que el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social debe reducir sus gastos operativos para poder sobrevivir hasta 2036.
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, dijo el pasado miércoles que “la reducción de los gastos operativos del INSS es un tema que se está viendo directamente e internamente dentro de las estructuras del Consejo Directivo y el sector privado está haciendo lo que le corresponde hacer ahí, que es trabajar en un INSS más eficiente”.
Según cifras del Banco Central de Nicaragua, en la primera mitad del año pasado, el Seguro Social muestra un crecimiento de 23.7 por ciento en sus gastos operativos y los ingresos 11.4 por ciento, lo que le ha generado un déficit superior al de cierre de 2013, que fue de 201.1 millones de córdobas.
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