TRÍPOLI/ AFP
El gobierno saliente de Libia reconoció ayer en un comunicado que “las sedes de los ministerios y de los servicios del Estado en Trípoli están ocupados por milicianos armados (en su mayoría islamistas) que impiden el acceso de los funcionarios y amenazan a sus responsables”. poniendo de manifiesto la deriva de este país en manos de las milicias armadas.
El gobierno, que presentó su dimisión el jueves, dijo que estaba en contacto con responsables para tratar de “garantizar desde lejos la continuidad de estos servicios”.
El parlamento electo en junio y el gobierno operan en el este por razones de seguridad. Según la agencia oficial Lana, los parlamentarios encargaron al primer ministro saliente, Abdalá al Theni, la formación de un nuevo gobierno, que incluye un gabinete de crisis.
El saliente Congreso General Nacional, cuyo mandato expiró teóricamente, utilizó anteriormente su mayoría islamista para pedir al político Omar al Hasi la formación de un “gobierno de unidad”.
Milicias islamistas se instalaron además el domingo en la embajada estadounidense de Trípoli para, según ellos, asegurar este complejo evacuado el 26 de julio. La embajadora estadounidense, Deborah Jones, refugiada en Malta, confirmó que los milicianos solo tomaron un anexo residencial de la embajada, donde no se registraron daños.
TRANSICIÓN POLÍTICA, EN PUNTO MUERTO
No se logra avanzar en este punto desde la ofensiva de los milicianos Fajr Libya (Amanecer de Libia) contra las autoridades desplazadas en Tobruk y la formación de dos gobiernos rivales. Fajr Libya cuestiona la legitimidad del nuevo parlamento por su supuesto apoyo a los ataques aéreos de agosto a cargo, según Estados Unidos, de Emiratos Árabes Unidos (EAU) contra milicianos islamistas en la zona del aeropuerto en Zenten.
El parlamento electo calificó de “terroristas” a los islamistas de Fajr Libya, así como a los yihadistas de Ansar Asharia, quienes controlan la mayor parte de Bengasi, la segunda ciudad del país, y donde un ataque yihadista mató a diez soldados cerca del aeropuerto civil y militar. El ejército logró repeler el ataque, según un portavoz militar.
Los medios de comunicación libios proislamistas, informaron ayer del arresto de treinta libios en EAU tras los ataques aéreos. Los medios dijeron que esta monarquía del Golfo rica en petróleo considera a los militantes islamistas como una amenaza grave para la región.
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