Ganadería no bajará la guardia

Mayor consciencia frente a los embates del cambio climático están desarrollando cientos de pequeños y medianos productores de ganadería de municipios productivos de Matagalpa y Jinotega, donde están empleando mejores prácticas que se traducen en un incremento de la producción.

Ver ampliada

Yohany López

Mayor consciencia frente a los embates del cambio climático están desarrollando cientos de pequeños y medianos productores de ganadería de municipios productivos de Matagalpa y Jinotega, donde están empleando mejores prácticas que se traducen en un incremento de la producción.

Con más de veinte años dedicados a la ganadería, Nelson Rayo, originario de la comunidad Camaleona Central en el municipio de Bocay, Jinotega, afirma que ha considerado la importancia que al momento de ordeñar una vaca, tener las manos limpias y acompañarse de una toalla para limpiar o secar la ubre del animal, simples prácticas que antes obviaba.

Rayo asegura que enjuagarse previamente las manos evita que el animal se enferme de “matiste”, una infección que afecta el pezón de la ubre. Esta inicia con el enrojecimiento, picazón y llagas posteriores.

Por su parte, José Santos Mairena Picado, un pequeño productor que tiene cinco vacas y dos para ordeño en la comunidad Caño de la Cruz, municipio de El Cuá, Jinotega, dice que el darle a sus animales pasto mejorado como una opción alterna a la grama o pasto natural es vital para el fortalecimiento e incremento en el rendimiento de la leche.

Para Mairena, otro aspecto que los pequeños y medianos ganaderos deben tomar muy en serio es que el animal tome agua limpia y no solo de los charcos.

Noel Jarquín, un productor que tiene treinta cabezas de ganado en su parcela en el poblado de Ayapal, Jinotega, afirma que las buenas prácticas de ganadería, por muy simples que sean le están dando resultados muy buenos y ayuda a mitigar los daños de la naturaleza.

[doap_box title=»Buscan incremento» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Reducir el intervalo de partos y que estos se desarrollen en óptimas condiciones, así como elevar el rendimiento de leche en una vaca hasta por dos litros más en un día, son algunos de los objetivos del proyecto Gane. El director del programa, Ignacio Vélez, estima que en promedio por cada finca sea de treinta por ciento el aumento en la producción de leche por animal. Cada instructor trabaja con 25 ganaderos en una sesión.

[/doap_box][doap_box title=»Hay mejoras en caminos» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

Otro aspecto que interesa a los ganaderos de estos municipios son los caminos, los que dependiendo de la zona, pueden estar en buen estado, construcción, reparación o abandono total. Al tomar la Panamericana Norte, los productores consultados por LA PRENSA reconocen que saliendo por Matagalpa hasta el empalme de Waslala hay asfaltado y adoquinado.

Luego, entre el empalme de Waslala, Abisinia y Peñas Blancas hay un notable avance de mejoría en el camino que aún es de tierra y pedregoso, pero que el mantenimiento y posible adoquinado está cerca.

Sin embargo, José Santos Mairena Picado afirma que “la calle hacia la comunidad Subterráneo, El Cuá, está mala. Entre la comunidad El Cedro y Caño La Cruz está peor el camino, incluso creo que ni el bus está entrando. Hacia Condega también está feo el acceso. Hay muchos pegaderos”, relató.

[/doap_box]

Entre sus vacas paridoras, después de haber integrado las sales minerales al menú de alimentación, ha mejorado paulatinamente el rendimiento por día de la leche. Jarquín comenta que sus vacas le están produciendo unos ocho litros diarios y esta la comercializa en seis córdobas el litro en el municipio.

En este contexto, Ignacio Vélez, director del programa de Ganadería Empresarial (Gane), que ejecuta Technoserve con fondos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), afirma que un total de seis mil pequeños y medianos productores de 14 municipios del país ya están empleando mejores prácticas en sus hatos y con estas acciones desarrollan una mejor conciencia frente a temas referentes al cambio climático.

“Para nosotros es importante que todos estos ganaderos de la zona desarrollen un mejor manejo en sus fincas, ya que a diferencia del Pacífico, donde la sequía ha vulnerado considerablemente la producción, aquí (El Cuá) hay bastantes lluvias. Pero ese es un espejo para que ellos ya se vayan preparando”, manifestó Vélez.

Asimismo se refiere que en dichas localidades existen organizaciones o proyectos no gubernamentales que están enfocados aún más en el tema del cambio climático y a los ganaderos se les considera como socios o aliados porque complementan las labores de incidencia de desarrollo en el campo.

“GOLPE DE LECHE”

Si en algo coinciden todos los pequeños ganaderos consultados de las municipalidades de Ayapal, El Cuá, Bocay y La Dalia es que las lluvias no han dejado de refrescar los campos y el pasto natural crece sin inconveniente. Esto ha provocado que las vacas paridoras no dejen de comer y produzcan aún más leche. Una realidad distinta de la zona conocida como Corredor Seco, donde casi un millón de cabezas de ganado está siendo afectado por la sequía y el hambre.

Pero en El Cuá, Bocay y La Dalia hay suficiente leche y verdor. Ramón Ernesto Sequeira, propietario de cincuenta cabezas de ganado en su hato en el municipio de La Dalia, Matagalpa, afirma que la leche la están vendiendo a 8.50 córdobas, precio que lo ven bajo porque en verano puede pasar los diez córdobas.

Sequeira afirma que vende su leche a los queseros y comparte que por haber bastante producción de leche producto del fenómeno conocido como “El golpe de leche”, el precio de esta va hacia la baja.

Uno de los aspectos que el ganadero lamenta es que los bancos por mucho que dicen que otorgan financiamiento al agro, “no es cierto”, replicó Alí Rafael Zeas, presidente de la Asociación de Ganaderos de Jinotega. Él critica que estos solo se concentran en el consumo: créditos para vehículos, viviendas o tarjetas de crédito, pero que difícilmente otorgarían dinero para un hato de veinte vacas paridoras.

Zeas agrega que uno de los sueños para el sector ganadero, al menos en Jinotega, es que todo pequeño ganadero pueda insertarse en la cadena de financiamiento, ya que muchos trabajan con recursos propios, los que son muy limitados e impiden que haya mayor alcance. Referente a la presencia del Banco Produzcamos, afirma que no se siente en el campo y por parte de la Caja Rural Nacional, conocida por su acrónimo como Caruna, es muy limitada y solo se enfoca en el crédito para Usura Cero.

“No hay financiamiento para nada. Aquí es casi nulo que nos den dinero para ganado o para nuestras pequeñas parcelas”, manifestó Nelson Rayo.

En este contexto, el director del programa de Ganadería Empresarial reconoce la importancia que los ganaderos vean sus fincas o parcelas como un negocio y mejoren sus ingresos. Por ello han creado una alianza con el Fondo de Desarrollo Local para que brinde financiamiento a unos dos mil que puedan hacer sus mejoras.

Según el IV Censo Nacional Agropecuario (Cenagro), en Nicaragua existen 70,064 trabajadores entre permanentes y temporales en ganadería de leche y en producción de carne la cifra asciende hasta 13,473. En otra proporción, la ganadería pequeña brinda oportunidad a 4,185.

Economía Ganadería Guardia archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí