Noel Amílcar Gallegos
Ya “la sábana del salario” no cobija a los maestros. Pero ahora, con el recorte al sector Educación y Salud que se hará en el Presupuesto de la República, soltarán el “grito al cielo” porque las condiciones se agudizan. Al menos esa es la percepción del profesor Arsenio Vivas, secretario general de la Confederación Nacional de Maestros de Nicaragua.
“Es una barbaridad lo que está haciendo este gobierno, porque cada año nos quitan más del presupuesto, cuando nosotros lo que pedimos es que nos den el siete por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), vemos que le quitaron 108 millones de córdobas al sector Educación y Salud. Fijate que es contradictorio porque a los arbolatas les dan 163 millones de córdobas en gastos de energía eléctrica, cuando bien se los podrían agregar a los dos sectores”, subrayó Vivas.
Vivas dice que la gravedad del sector Educación se ve reflejada en las más de cuatro mil escuelas que están en pésimo estado y niños que reciben sus clases en el piso, situación que se observa en las zonas rurales del país. “Sin bibliografía, hacen falta pupitres, tizas, cuadernos, borradores, libros, luz eléctrica, agua potable, entre otras, principalmente en la Costa Atlántica y en el Corredor Seco, en donde no ha llovido”, señaló el docente.
“Es una zanganada que el dinero se gaste en otras cosas como en los megarrótulos del presidente (inconstitucional) Daniel Ortega, mientras la calidad de la educación va de retroceso porque no hay un presupuesto que reivindique a este sector”, finalizó Vivas.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A