Lucía Navas y Humberto Galo
El despido de más de diez mil trabajadores en las empresas de confección de ropa en la zona franca en 2015 tendría un efecto colateral negativo en la economía nicaragüense, reconoció el diputado sandinista, Wálmaro Gutiérrez.
Aceptó el legislador que causa preocupación, pero que debe “ser de interés de empresarios y políticos sin distinción el reforzar los esfuerzos” para lograr que el Congreso de Estados Unidos extienda los beneficios del sistema conocido como Nivel de Preferencia Arancelaria (TPL, por sus siglas en inglés) a Nicaragua por un plazo de diez años.
La Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y Confección (Anitec) informó que miles de trabajadores perderían sus empleos el próximo año porque las textileras locales operarían sin el beneficio de los TPL, que les permite exportar al mercado estadounidense hasta cien millones de metros cuadrados de prendas de vestir elaboradas con materia prima de terceros países fuera del DR-Cafta.
MEDIDAS INMEDIATAS DEL SECTOR EMPRESARIAL
Gutiérrez afirmó que “el Gobierno no está de brazos cruzados ante esa situación”, sino que prepara con el sector empresarial medidas inmediatas para contrarrestar el efecto, porque “serían más de diez mil familias las perjudicadas en sus ingresos”. Pero también habría un efecto mayor porque igual se afectará a los proveedores de las textileras, lo cual causaría otros recortes de personal.
Ovidio Reyes, presidente del Banco Central de Nicaragua, evitó comentar sobre el impacto que tendría este problema. “
Yo preferiría dejar ese tema por fuera porque hoy (ayer) nos estamos enfocando en el tema del taller sobre la sequía”, comentó.
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