Judith Flores
Roberto Bendaña permanece a la espera de que el Ministerio Público otorgue un finiquito del proceso judicial que enfrenta y le levanten las restricciones impuestas, luego de que su cuñado Álvaro Montealegre pagó los 526 mil dólares, a las monjas Teresianas, en mayo pasado en el caso de la empresa International Investments and Financial Services.
Bendaña dice que quiere regresar a Nicaragua y poder optar a un cargo de elección popular sin descartar la presidencia de la República, o hacer política a través de organizaciones sociales.
“Mi familia y mis hijos están allá (Nicaragua), mi vida es allá, quiero participar en la política. De cara al próximo proceso electoral hay muchas demandas que cambiar las condiciones para que hayan elecciones auténticas”, dijo Bendaña.
Sostiene que es necesario un proceso de elecciones primarias y en torno al reciente acuerdo de unidad entre los liberales lo valoró como un avance pero cree necesaria la promoción de nuevos rostros en la política nacional y ampliar la unidad a otros grupos y partidos “que presionen para que haya cambios en el Consejo Supremo Electoral, de lo contrario sería complicidad ir a elecciones en el 2016, con las actuales condiciones”.
Bendaña tiene causa por los delitos de estafa agravada y ofrecimiento fraudulento de certificados por el caso de las monjas Teresianas, junto a Álvaro Montealegre y Hugo Paguaga. Bendaña se fugó en “las narices” de la Policía, de su residencia donde estaba bajo arresto domiciliar a finales de diciembre del 2013, al considerar que se enfrentaba a un proceso parcializado. Desde hace nueve meses vive en Texas, Estados Unidos.
Montealegre regresó el dinero a las monjas, a través de la Fiscalía, el pasado 19 de mayo. Tres meses han pasado de la entrega del dinero y esa institución de Gobierno no ha ofrecido una resolución final del caso.
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