El islamista conservador Recep Tayyip Erdogan inicia oficialmente este jueves un primer mandato de cinco años como presidente de Turquía, manteniendo las riendas de la nación que ya dirigió como primer ministro desde 2003.
Dos semanas después de su clara victoria en la primera vuelta de la presidencial, Erdogan, de 60 años, jurará el cargo a las 11H00 GMT ante el parlamento y sucederá a su correligionario Abdulá Gul en un cargo desde el cual espera seguir dirigiendo Turquía.
Para evitar cualquier obstáculo, el hombre fuerte de Turquía ha elegido a uno de sus fieles para reemplazarlo al frente del partido en el poder y del Gobierno, el hasta ahora ministro de Exteriores, Ahmet Davutoglu.
Diez jefes de Estado y de Gobierno asistirán a la ceremonia, entre ellos el presidente ucraniano Petro Poroshenko, según la agencia de prensa gubernamental Anatolia.
En cambio, los dirigentes de los grandes países occidentales, aliados de Turquía en el seno de la OTAN, se han hecho representar en la ceremonia, señal de la creciente desconfianza que suscita Erdogan, de quien se teme su creciente vocación autoritaria e islamista.
Erdogan anunció su intención de reforzar las prerrogativas del presidente -hasta ahora muy protocolarias- mediante una reforma de la Constitución.