Yohany López
El encarecimiento del costo de la vida en Nicaragua no solo ha provocado que los hogares reduzcan su consumo, sino también que releguen a un segundo plano la diversión, clave para la familia. Pero se ha preguntado, ¿cuánto cuesta divertirse?, ¿cuánto debería destinar de su salario para ese fin?, ¿qué opciones tiene el mercado?
En Nicaragua la diversión abarca desde irse en familia a comer a una fritanga hasta ir al cine, o bien ir a los parques públicos o al estadio para ver un juego deportivo. Otros prefieren las discotecas o simplemente recorrer los centros comerciales, como se dice tradicionalmente a “vitrinear”. Pero para cualquiera de este tipo de ocio se requiere algo en común: dinero.
Y a medida que la familia es numerosa, el gasto se eleva, presionando los precarios salarios que predominan en el mercado laboral nicaragüense, los que en su mayoría no alcanzan ni el mínimo que ronda los 4 mil córdobas.
Juan Vega, especialista en finanzas familiares, admite que el monto que una persona debe dedicar para entretenimiento será una proporción variable del salario. Y en ese sentido, considera que lo ideal sería entre 3 y 5% del ingreso del hogar.
No obstante, dice que generalmente este tipo de gasto dependerá de qué tan grande es la familia, y también de que si la cabeza de familia esté interesada mejor en ahorrar o invertir en algún negocio que le genere mayores ingresos a la economía familiar.
En la estimación de Vegas coincide el asesor financiero José Rodríguez, quien aclara que el porcentaje máximo debe ser del 5%, siempre que la persona haya cubierto los gastos priorizados en el hogar.
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Los parques públicos o privados representan esa opción. En Managua existen parques que han aumentado el interés de las familias o de los mismos jóvenes para salir a compartir o bien practicar algún deporte.
El parque Japón-Nicaragua, ubicado en Los Robles, el Luis Alfonso Velásquez Flores en las inmediaciones de la avenida Bolívar y el parque Taiwán-Nicaragua en Los Robles, son de los sitios que han surgido como un espacio de esparcimiento seguro para grandes y chicos. A ello, se agrega el flujo de personas que asisten al parque instalado en la rotonda La Virgen en Managua, donde las personas practican caminatas, ejercicios o bien amenas charlas en las bancas o pequeños comercios establecidos.
Por otra parte, el abanico de propuestas se desarrolla aun más en los cinco centros comerciales de Managua y un sinnúmero de plazas comerciales que se vuelven cercanas a sectores donde el crecimiento poblacional marca una tendencia afirmativa.
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En Nicaragua, según los especialistas consultados, existe un bajo interés de la población de establecer en sus ingresos un porcentaje para ocio, no solo por situaciones económicas sino por asunto de tiempo.
Rodríguez afirma que las actividades de ocio son muy importantes para el buen desempeño de una persona en su entorno familiar, seguido que nutre las relaciones entre sí, y aleja a todos de la rutina. Y afirma que la planificación de vacaciones o espacios de recreación para una familia o persona soltera, si bien no debe ocupar los primeros lugares en su lista de prioridades, debe de contemplarse como tiempo para sí.
El concepto de diversión también es otro aspecto que puede tener diferentes variantes y depende mucho de la perspectiva de cada persona frente a lo que considera recreación. Desde el deporte, hasta la comida, los bares, los cines, cafés y parques son parte de la inmensa propuesta que la población posee para compartir, ya sea entre amigos, en familia o con su pareja.
¿Cuánto cuesta divertirse? Los precios varían y debe saber que en los últimos cinco años estos han subido rápidamente, algunos de los cuales se han duplicado.
EN EL DEPORTE
En el deporte hay una variedad de oferta, y los precios van desde 15 hasta 100 córdobas en los estadios, para campeonatos de beisbol, por ejemplo. “Si bien existen esfuerzos por mantener la gratuidad en el deporte, hay que recordar que muchos perciben un leve ingreso y los organizadores también requieren su parte”, afirma el secretario de la Comisión Nacional de Boxeo Profesional, Gustavo Jarquín.
Jarquín admite que en este deporte los precios han subido en los últimos cinco años. Pero señala que si hay patrocinadores hay veladas boxísticas que suelen ser gratis, hay otras como las que se realizan en hoteles o casinos cuyas entradas pueden llegar a costar hasta 25 dólares por persona.
En el caso del beisbol, el encargado de comunicación del equipo de los Indios del Bóer, Flavio Gaitán, sostiene que la variante en las tarifas depende de la etapa en la temporada que estén jugando. “Si es la semi o la final, el precio es superior”. Gaitán agregó que los niños menores de 10 años, personas de la tercera edad y personas con alguna discapacidad no pagan entrada a los estadios de beisbol.
Y a diferencia de los países europeos donde el futbol eleva los ingresos de importantes empresas, en Nicaragua el futbol nacional es poco valorado comparado con las ligas internacionales. En cualquiera de los estadios de futbol del país, presenciar un juego puede costar para una persona un estimado de 30 córdobas y 100 la final.
Helmut Hurtado, gerente del equipo Real Estelí, manifiesta que es un reto al que día a día se enfrenta este sector, ya que la promoción es menor y el apoyo también. Por lo tanto la rentabilidad se convierte difícil para los administrativos de cualquier equipo.
LOS BARES
¿Y si opta por la diversión nocturna? Aldo Bendaña, gerente propietario de Hot Shots, afirma que en promedio una persona por noche puede gastar entre 15 y 20 dólares dependiendo el gusto de bebidas que cada quien desee.
En cuanto a los cines, que ahora ya llegaron a las cabeceras departamentales, los precios de entrada varían según el horario, edad y lugar donde se concurra. Tras un recorrido por las tres empresas dedicadas a la proyección de películas cinematográficas, el precio promedio para un joven o adulto es de 110 córdobas, sin incluir gastos de consumo.
Y es que son los combos que incluyen palomitas, nachos, galletas, snacks, chocolates, bebidas gaseosas, energizantes, jugos y té, los que más incrementos han experimentado en los últimos años. Antes, por ejemplo, el matrimonio Reyna Orozco y Carlos Barrantes, con 150 córdobas bien podían ver una película y consumir algún combo.
En la actualidad, según Orozco, observa cómo han cambiado los precios en los exhibidores hacia dólares, pero uno de los más económicos podría andar en 10 dólares o su equivalente en córdobas, que no incluye más que dos bebidas, una palomita grande y un nacho.
Datos del Banco Central de Nicaragua (BCN) reportan que al cierre de 2013, 1.48 millones de personas se desplazaron por todo el territorio nacional a diferentes centros turísticos del país. Este flujo de personas, según el BCN, tuvo un consumo de 7.60 millones de córdobas, los que fueron generados por bares, restaurantes, y similares durante todo el año.
Según la economista Elizabeth Membreño, las cifras del BCN revelan una tendencia del consumo de las personas y hacia dónde giran los gustos en tiempos libres, pero no puede con esos datos generarse estimado de cuánto dedican las personas a nivel nacional al entretenimiento.
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