La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, afirmó ayer que no piensa dimitir de su cargo, pese a que fue imputada por un presunto caso de corrupción que data de su etapa de ministra de Economía de Francia.
Lagarde aseguró que la Corte de Justicia de la República le había imputado por “negligencia” en el caso de las presuntas irregularidades en el pago de una indemnización millonaria al empresario Bernard Tapie.
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