La operación 112 libras ya inició. Desde ayer Román “Chocolatito” González junto con su equipo de trabajo empezaron a enfocarse en la pérdida de peso. La comida que llena de placer y causa desesperación a los boxeadores en la recta final de la preparación ha comenzado a escasear en el organismo del púgil pinolero.
A nueve días del pesaje, el equipo de trabajo no quiere ver a González como un pobre caminante con guantes a la espera de una dádiva de comida o en medio del desierto anhelando una gota de agua. “Desde hoy (ayer) Román tiene que bajar más de lo que habíamos estado haciendo, la meta es salir en 116 libras y mantenernos hasta el viernes”, aseguró Wilmer Hernández, preparador físico de González.
“He trabajado duro porque sé que tenemos que impactar y evitar sorpresas. Después de la pelea de Yutaka Niida, cuando Alexis Argüello me entrenó duro, esta es la mejor preparación después de esa”, había comentado el dos veces campeón del mundo.
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Para el próximo martes Román tiene que marcar las 112 libras en el plan diseñado para que paulatinamente se acople a la categoría sin problemas, según aseguró Hernández desde Japón.
ENTRENAMIENTO PÚBLICO
“Chocolatito” no exhibió su esculpida y trabajada definición física hace dos días, en su primer entrenamiento público. “Román pasó en todo el entrenamiento público con una chaqueta cerrada por completo y no lo pudieron ver los periodistas. “La verdad lo tuvimos ‘embozado’ para no causar un tipo de expectativa”, afirmó Arnulfo Obando, su entrenador.
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