Elízabeth Romero
A eso de las 5:00 a.m. del 17 de marzo del 2013, una mujer de iniciales E.M.B. fue sacada de su celda para realizar labores de limpieza. Ya afuera, “un oficial la encerró en una oficina, la sometió haciendo uso de la fuerza para luego violarla sexualmente”.
El abogado de la CPDH recordó el caso de un detenido que fue violado en múltiples ocasiones por otros detenidos, que hasta le quemaron sus partes. En este caso, ninguna autoridad intervino cuando es responsabilidad de la Policía velar porque se les respete la integridad a los detenidos.
En junio de 2013 Jorge Luis Pasquier Molina, de 18 años, denunció también en la CPDH que para obligarlo a aceptar un crimen, un oficial jugó con él a la ruleta rusa. “Un oficial agarró un arma, le metió un tiro y me decía ‘dale hijo de p… decime ¿quién lo mató? decime ¿dónde están?”, denunció.
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La detenida estaba albergada en la Delegación Policial de Tipitapa, y el relato aparece en el libro Impunidad de las violaciones a los derechos civiles en Nicaragua, publicado por el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
Este hecho fue recordado por la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez, quien criticó que recientemente un organismo denominado Centro de Investigación para la Prevención de la Violencia (Ciprevi) entregó un reconocimiento a esa delegación como la mejor de Centroamérica.
“Cómo es posible, por ejemplo, que haya un organismo que haya sido engañado al escoger a una de las estaciones de Policía, donde ha habido más corrupción”, criticó Núñez.
El caso está en impunidad, pues a la hora de remitirlo a los tribunales aparecían dos dictámenes contradictorios. Núñez afirmó que investigará quién es ese organismo, para enviarle todas las denuncias que han recibido en contra de esa delegación.
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