Si ciertamente, los fracasos ocurren por precipitar el instante del éxito, Julio Sánchez cree que el tiempo perfecto, para aspirar a la victoria, es ahora.
Después de perder dos finales consecutivas, el mentor del Bóer no está angustiado por la cercanía de una nueva disputa del título. Al contrario, confía en que las enseñanzas que le han dejado esos tropiezos, serán su punto de apoyo para atrapar el triunfo.
“No hay temor en mí y mucho menos sentimientos de venganza. Solo deseo ganar, pero no porque esté pensando en el pasado, sino por un compromiso que tengo con el equipo y con sus seguidores”, asegura el timonel de los Indios.
Sánchez y su equipo borraron un déficit de 0-3 ante Matagalpa en el 2012, solo para fallar en el séptimo juego en Managua. Y el año pasado, la tribu tropezó ante la Costa en seis duelos, con lo que los caribeños acabaron un ayuno de 24 años sin capturar un título.
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“Los equipos son los mismos de la final pasada, pero hay variantes tanto en ellos (la Costa) como en nosotros (el Bóer) que me hacen creer que ahora sí podemos ganar. Una de ellas es la madurez. Los chavalos son mejores”, afirma.
Bóer y Costa son equipos de características muy similares: buenos ataques, aceptables defensas y picheo con el que se puede pelear. Los costeños corren más y son más agresivos, pero los Indios se mueven con más precisión en las bases y se articulan mejor al atacar.
“Nosotros hemos analizado bien al equipo costeño, lo hemos estudiado y creemos que tenemos a mano el sistema para contrarrestar su estilo. Ellos son muy agresivos. Nosotros también lo vamos a ser”, adelantó el dirigente del Bóer.
En la temporada regular, el Bóer demostró que en realidad le tenía tomadas las medidas a los costeños. Les ganó seis de ocho partidos, incluyendo tres en Bluefields. Pero muchos consideran que la postemporada, y más aún la final, se juega de otra forma. Hay más intensidad y entrega en cada partido.
“Sin duda, la entrega y el coraje de los jugadores es mayor en la Final. Nosotros sabemos que haberle ganado la serie a ellos, no nos garantiza nada, pero también comprendemos el efecto que tiene en tu mente saber que a ese equipo, ya le hemos ganado”, explica.
Sánchez confirmó a Róger Marín como abridor del primer partido, mientras Marlin Mejía saldrá en el segundo duelo, al tiempo que deja a Braulio Silva y Diego Sandino como los potenciales abridores de los juegos tres y cuatro en el estadio Karen Tucker en Corn Island.
“Claro, si los necesito a los dos (Silva y Sandino) en el primer juego, seguro que los voy a usar. Aunque también tengo brazos como los de Darrell Leiva y Juan Serrano, más Fulvio Delgado, como los principales soportes desde el bullpen”, agregó Sánchez.
A juzgar por la mentalidad de Sánchez, los dos tropiezos que ha sufrido en las finales recientes, lo han preparado para ganar ahora.
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