Elízabeth Romero
El presidente inconstitucional Daniel Ortega dio por sentado que los sospechosos detenidos por la masacre del 19 de julio son los hechores de ese múltiple crimen, al tildarlos de “criminales”.
Carrión calificó el discurso como irresponsable, que promueve violencia, pese a que en anteriores discursos ha dicho ser promotor de paz.
“El que nos habló como predicador” con su discurso “genera animadversión, genera odio con su mensaje”. Lo peor es que se refiere a un caso que no está esclarecido. Las autoridades no cuentan toda la verdad.
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“Les duele que estén capturados los criminales, ¡les duele! Quisieran que los criminales no estuviesen capturados”, expresó Ortega la noche del martes en su discurso con motivo del 35 aniversario del Cuerpo Médico Militar. La expresión salió a colación tras referirse que hay sectores “que se alegran cuando producen crímenes horrendos como estos, y que los celebran, porque lo celebraron en las famosas redes esas que hoy circulan… ¡lo celebraron!”
Esto ha sido interpretado por los representantes de las organizaciones de derechos humanos como un mensaje enviado por Ortega, que no solo avaló las detenciones arbitrarias de la Policía y del Ejército, sino que ya consideró culpables a los arrestados.
Pablo Cuevas, abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), le recordó a Ortega que “la norma dice se destruye la presunción de inocencia hasta que un juez diga lo contrario”.
Esto para el director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, puede ser un mensaje dirigido al judicial que ventila el caso.
“Quisieran convertir a esos criminales en héroes’, en ‘víctimas’ de la Policía y del Ejército, o sea, los criminales ahora son víctimas del Ejército y de la Policía, que tuvieron la capacidad, gracias al apoyo que tienen en el pueblo(…), Ejército y Policía, Policía y Ejército, de dar rápidamente con los criminales”.
Cuevas señaló que durante todo el proceso policial “se han violentado derechos a más no poder”, pues apuntó que en el proceso de detención la Policía cometió delitos graves como allanamientos y detenciones ilegales, incluido de personas que no están señaladas de sospechosas en el proceso así como denuncias de supuestas torturas.
Además, Carrión manifestó que en este caso hubo rarísimas expresiones que no condenaron la masacre y debería aprovechar “ese consenso” para fortalecer los senderos de un país que quiere paz.
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